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Hacía
más de ocho años que no había visitado Expojove, una de las
ferias para la diversión navideña más importantes de cuantas
existen y que al mismo tiempo se denomina «Feria de la Infancia y
la Juventud». Este certamen, organizado por el Ayuntamiento de
Valencia, ha venido creciendo al paso de los años, hasta ocupar en
esta ocasión hasta tres pabellones completos y uno más para las
atracciones, concentrándose más de cincuenta stands de entidades
participantes, entre las que se encuentran, por citar sólo unos
ejemplos la Sociedad Protectora de Animales, la Concejalía de
Sanidad y Educación, la Diputación de Valencia, la Consellería de
Cultura, de Medio Ambiente y de Sanidad, el Consell de la Joventut,
Amnistía Internacional, Canal 9, la Ciudad de las Artes y las
Ciencias, etc. todos ellos con el mismo propósito: entretener,
divertir, patrocinar actuaciones en directo para los más pequeños,
etc.
Pero mi sorpresa,
mi mayúscula sorpresa fue cuando nada más entrar en el primer
pabellón, había tres stands de dudosa procedencia que contrastaban
con el resto de participantes. Efectivamente, una cosa llamada «Lo
Regne en Acció», «Lo Rat Penat» y una autodenominada «Academia
de Cultura Valenciana» (sic). Las tres se dedicaban a repartir
pegatinas con frases como «No podran en mosatros» y semejantes,
pero es que además desde «Lo Regne en Acció» se recogían firmas
contra «Els catalans que ens volen furtar lo nostre», y se
insultaba de forma muy grave a esta autonomía, incluso
caracterizando a sus dirigentes políticos, que sin entrar en
ninguna otra valoración (que no es este el motivo del escrito),
significaba una falta de respeto a este pueblo, como hubiese podido
ser al gallego, al vasco o al andaluz.
En una feria teóricamente
festiva e infantil, se consintieron acciones y hechos como los
narrados, totalmente xenófobos,
irracionales y totalmente condenables. Se da la circunstancia
de que únicamente estaban estos tres stands alusivos «a lo nostre»,
por lo que los organizadores de Expojove eran totalmente conscientes
de que estaban permitiendo mensajes impresentables dirigidos a los
niños que acudían a Expojove buscando diversión en las fiestas de
navidad.
Es un juego
peligroso el permitir acciones como las que nos ocupan y todavía más
el que ningún grupo político haya dicho «ni mu» a esta
circustancia tan grave y que crea un peligroso precedente.
Mi postura fue la de ignorar la ignorancia de
quienes amparados en el interior de una feria se dedicaron al
insulto y la descalificación, actuando de forma penosa en el
inconsciente de unos niños que ni saben ni entienden de odios,
xenofobias y racismo, que es precisamente lo que les sobraba a
quienes montaron su penoso tenderete en la Feria.
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