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Desde
este mismo espacio se ha escrito en alguna ocasión sobre las
posibilidades que tiene Xàtiva de convertirse en Patrimonio de la
Humanidad, gracias a su conjunto histórico, su riqueza cultural y
todos aquellos elementos que la convierten en una ciudad de interior
de las más bellas, pero también de las más desconocidas de toda
la Comunidad Valenciana.
Para tratar de
aupar a Xàtiva a los lugares más altos, se han llevado a cabo
campañas publicitarias, que si bien no han sido agresivas, al menos
han servido para dar a conocer un poco más a la capital de la
Costera, al menos dentro de nuestras fronteras comunitarias, sin
olvidarnos de la presencia en otras ferias a nivel del Estado Español
donde Xàtiva ha estado en el «rinconcito de la izquierda»
intentando que se fijasen en su existencia.
Es importante que
Xàtiva «suene» y suene de todas las formas posibles para que en
un momento determinado no haya ninguna duda de donde está, que es,
que representa, y cual es su verdadera importancia. Y mirar a un
punto fijo sin barajar otras posibilidades puede ser un error de
bulto. A mi entender, Xàtiva debería presentarse de muchas formas
ante sus «novios» y aquí entraría el tema que nos ocupa. Se ha
olvidado, o dejado de la mano, un aspecto tan importante en la
actualidad como es el mundo del fútbol.
Un equipo histórico,
y digo histórico, con todo lo que significa la palabra, como es el
CD Olímpic, anda arrastrándose por los míseros campos de tercera
división. Un equipo creado en 1928, con más de 70 años de
historia, que jugo verdaderas finales para lograr ascensos a una
tercera división que entonces era la de bronce con emparejamientos
a nivel nacional, y que apunto estuvo de jugar en la categoría de
plata, no puede ocupar el sitio donde se encuentra. Se podrá alegar
que la afición no responde, pero aquí ya entra aquello del pez que
se muerde la cola, ya que en los tiempos donde el Olímpic jugaba en
segunda B con enfrentamientos con Levante, Benidorm, Villarreal,
Albacete, etc. el campo se llenaba, Tampoco había suficiente afición
en Villarreal y miren ahora donde se encuentra. Toda España sabe
ahora donde está Villarreal y toda España sabe donde está
Almendralejo, cuando antes solo la conocían sus vecinos.
El Olímpic podría
ser un perfecto reclamo de Xàtiva si lograse ascender a una categoría
superior. Llevar el nombre de la ciudad por todo el país sería
también un signo de cultura, en este caso deportiva, pero que al
fin y al cabo sirve de apoyo a otras iniciativas turísticas y de
promoción.
El Olímpic, se
quiera o no se quiera, es toda una institución en la ciudad. Sus
gestas y su nombre forma parte de la historia de Xàtiva desde hace
70 años, y muchos de sus emotivos encuentros están grabados en las
retinas de los aficionados. El bar que llevaba su nombre apareció
en una película y fue incluso marginado durante muchos años por su
nombre valencianizado, siendo obligado a llamarse Olímpico.
El equipo de Xàtiva es también un escaparate
de la ciudad, y habría que estar más cerca de el, apoyando su
trayectoria y haciéndole cada vez más grande. No olvidemos que el
fútbol actual mueve pasiones y Xàtiva podría entrar dentro de esa
pasión, si cada domingo centenares de aficionados llegados de toda
España, acudiesen a la Murta, comprobando que aparte de un gran
equipo de fútbol, detrás hay una ciudad histórica, cultural y
monumental.
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