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José Diez Cuquerella, primer teniente de
alcalde en el Ayuntamiento de Xàtiva, recibía con sorpresa el
pasado 21 de enero la presidencia de la Diputación de Valencia,
tras ser nombrado Manuel Tarancón Conseller de Cultura. Diez, hasta
ese momento vicepresidente primero de la institución, se convertía
de ese modo en el primer setabense que ocupaba la presidencia desde
la instauración de la democracia. Con una larga tradición política,
Pepe Diez ya fue diputado provincial en 1979 después de ser elegido
concejal por la UCD en las primeras elecciones democráticas. En las
siguientes elecciones no acudió a los comicios y posteriormente
volvió a la arena política con el CDS, AIX y PP respectivamente.
Pepe Diez vive la política de manera intensa y reconoce que su
cargo es apasionante. En esta entrevista habla de la importancia y
papel de la Diputació, de como se produjo su nombramiento, del
compromiso que tiene con sus conciudadanos y de la satisfacción
personal que supone el ocupar el cargo de presidente de la Diputación.
Que fue lo primero que se
le pasó por la cabeza cuando le comunicaron que iba a ser el
presidente de la Diputación a causa del nombramiento de Manuel
Tarancón como conseller de Cultura?
- La noticia la
recibí con una sorpresa tremenda ya que ni yo ni nadie lo esperaba
en ese momento. Anteriormente si que se había barajado el recambio
por existir la posibilidad de que Tarancón fuese nombrado
presidente de la Academia de la Lengua, pero cuando ya habían
cesado los rumores es cuando se produce la sorpresa, que casi de
inmediato deja paso a la preocupación de la responsabilidad que se
adquiere, aunque queden pocos meses para las elecciones. De todas
formas, el conocer el funcionamiento de la institución otorga una
cierta tranquilidad y la seguridad de que vas a trabajar a pleno
rendimiento en el nuevo cargo.
- Le quedaban
cinco meses para desempeñar el cargo. ¿Pensó en introducir
cambios o por el contrario seguir la línea marcada por su
antecesor?
- Como
vicepresidente primero, durante toda la legislatura había
participado activamente de la política marcada por el grupo y
consecuentemente no había que hacer ningún cambio. Además, el
presupuesto, que es el verdadero instrumento político, ya estaba
aprobado y simplemente había que seguirlo. No, no se pensó en
hacer cambios.
- Cuando se
hablaba de la posibilidad de que Manuel Tarancón fuese nombrado
presidente de la Academia de la Lengua se barajaron varios nombres
para sustituirle y el suyo no aparecía en ninguna de las quinielas.
- Bueno, el que
mi nombre no apareciese no quería decir nada, ya que si Tarancón
hubiese abandonado entonces la Diputación sabíamos a nivel interno
que yo sería su sustituto. Eso estaba claro.
- Tenía cinco
meses por delante, pero apenas lleva dos y le comunican que no
seguirá. ¿Considera que fue elegante la forma de designar a
Fernando Giner o la forma en que le comunicaron que usted no sería
el candidato?.
- Vayamos por
partes. Cuando se me ofrece el cargo de presidente de la Diputación
se me comunica que será «a partir mañana y hasta las
elecciones». Y después ya veremos. Yo acepto totalmente esa
decisión y además no tengo en ningún momento la pretensión de
seguir siendo presidente después de los comicios municipales y
autonómicos. A partir de mi nombramiento comienzan a aparecer
nombres de posibles sustitutos en el futuro, y eso es muy normal, ya
que el partido tenía previsto en su calendario dar a conocer el
nombre del candidato a finales del mes de febrero. Hablé
personalmente con el presidente regional y le pedí que retrasase al
máximo la comunicación oficial, y de hecho se retrasó hasta
finales de marzo y a mi se me comunicó que sería Fernando Giner
antes de que su nombre fuese hecho público. Por lo tanto el proceso
fue totalmente normal y correcto. Por otra parte la designación de
Fernando Giner es para mi una gran sorpresa, por cuanto no aparecía
en ninguna quiniela, y al mismo tiempo una gran alegría por ser
quien es. Su nombramiento responde a una reorganización del
partido, y no hay que olvidar que Giner es el coordinador de política
municipal del P.P. y consecuentemente su nombramiento como candidato
a la presidencia de la Diputación es lógico.
- Que ha
sacado de positivo en este tiempo al frente de la institución?
- Todo. No han
habido cosas negativas. Es una experiencia apasionante el dirigir la
Diputación Provincial de Valencia que te obliga a entregarte
totalmente. Es un trabajo que emborracha y absorbe todo tu tiempo.
En esos momentos te das cuenta de la importancia que tiene la
Diputación para los Ayuntamientos, y como los Ayuntamientos
necesitan de la Diputación. Es gratificante estar el frente de esta
institución.
- ¿Verdaderamente
es la Diputación «Ajuntament d´Ajuntaments?
- Esa es una
definición acertadísima. Aquí vienen todos los alcaldes y sin la
Diputación muchos de ellos se encontrarían desamparados en sus
pueblos. Desde aquí se reequilibran las diferencias. Muchos pueblos
tienen problemáticas comunes pero también diferenciadoras y algo
les faltaría si no existiese la Diputación para estar con ellos.
- Sin embargo
desde distintos foros se ha venido manifestando en no pocas
ocasiones que las Diputaciones deberían desaparecer, ya que con su
presencia se está duplicando el poder institucional, por cuanto ya
existen las diferentes Consellerías competentes en las materias que
maneja la Diputación. ¿Que opina?
- Es un viejo
debate que algún día tendrá que abordarse de una forma seria. La
presencia de la Diputación está contemplada en la Constitución
Española y en el Estatuto de Autonomía y no puede tomarse una
decisión de un día para otro, sino que debe tener un proceso
natural y debatir si es conveniente o no que las Diputaciones
desaparezcan, y encauzar este debate dentro del gobierno autonómico.
Yo personalmente defiendo la presencia de las Diputaciones, pero
estoy abierto al debate. Lo que no se puede decir es que la Diputación
tiene que desaparecer sin argumentar motivos de peso. Hoy por hoy la
Diputación es insustituible. Lo que ocurre es que cuando la
Generalitat y la Diputación están gobernadas por el mismo partido,
como es nuestro caso, se marcan toda una serie de líneas de
colaboración en materia cultural, de obras, etc, que permiten
mayores inversiones en los pueblos y ciudades.
- Usted es el
primer setabense que preside la Diputación desde la instauración
de la democracia. ¿Es una satisfacción?
- En política la
vanidad personal juega un papel importante. Cuando se está en política
es porque te gusta y esa vanidad personal va desapareciendo al paso
del tiempo. Yo me alegro de ser presidente de la Diputación, pero
no sólo por mi, sino por mi ciudad. La gente me para por la calle
para felicitarme y muchos de ellos no lo hacen porque yo sea Pepe
Diez, sino porque soy de Xàtiva, y el hecho de que Xàtiva tenga un
presidente de la Diputación otorga, digamos, cierta categoría a la
ciudad. Mi satisfacción personal es importante, pero en este caso
la comparto.
- ¿Su cargo
en la institución ha aumentado la presencia política de Xàtiva?
¿Tiene ahora la ciudad más peso que antes?
- No cabe duda
que cualquier cargo es un reconocimiento al trabajo llevado a cabo,
y en estos momentos Xàtiva tiene algo que decir dentro de la
provincia y su nombre suena dentro de la Comunidad. Eso lo veremos
en las próximas elecciones municipales cuando los ciudadanos
otorguen sus votos.
- ¿Como ha
compaginado su trabajo en la Diputación con el cargo de primer
teniente de alcalde y concejal de hacienda en el Ayuntamiento de Xàtiva?
- La tarea en Xàtiva
ha sido muy llevadera, gracias en parte a la capacidad de trabajo
del alcalde, que sabe involucrarse en todas las áreas y que en este
caso ha gestionado el presupuesto. Además, hemos tenido un contacto
constante dentro del núcleo económico que ha hecho fácil el
trabajo. El la Diputación es mucho más complejo. En Xàtiva haces
lo que crees que tienes que hacer, y aquí haces lo que crees que
tienes que hacer y lo que los pueblos quieren que hagas. Como te
comentaba antes, el cargo de presidente de la Diputación absorbe
todas las horas; tienes una gran cantidad de visitas, actos que
acudir y aspectos que gestionar, todo ello con el apoyo de todos y
cada uno de los diputados, pero todo el peso protocolario
corresponde al presidente.
- Descartada
su candidatura en la futura presidencia de la Diputación, su nombre
suena para ocupar un cargo
en el gobierno autonómico...
- No hay ninguna
duda de que el P.P. tiene que utilizar a las personas que por
experiencia y preparación tiene en sus filas, pero yo no me planteo
lo que me pueda tocar hacer ni tampoco me quita el sueño. Yo sólo
tengo un compromiso, que es con mis conciudadanos, con los
ciudadanos de Xàtiva ,y allí si que estaré en la lista electoral.
Es lo único que se seguro. Lo otro es un compromiso con el partido
y aceptaré cualquier cargo si me veo con fuerzas y con capacidad
para poderlo desarrollar
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