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Ramón Ortolá es la gran esperanza del
socialismo setabense para intentar recuperar un gobierno que
perdieron hace ahora justamente cuatro años, después de dieciséis
de ininterrumpido gobierno municipal. Unas elecciones primarias
eligieron a este profesor como cabeza de cartel, que ha intentado
una renovación profunda en su lista, que pusiese fin al mismo
tiempo a las batallas internas dentro del seno socialista. Ortolá,
que ya ocupó la concejalía de urbanismo desde 1983 a 1987 presenta
un programa donde la democracia participativa juega un papel
fundamental y apuesta por una política lejos de personalismos,
potenciando un crecimiento económico compatible con la calidad de
vida, sin olvidar el patrimonio, la cultura, la lengua y el
bienestar de los ciudadanos.
Ramón
Ortolá aceptó el reto de ser el cabeza de lista por entender que
había que recuperar el prestigió perdido y levantar la moral del
partido con nuevas propuestas y nuevos contenidos.
Es por ello por
lo que el PSOE presenta unos puntos básicos que forman los pilares
del programa electoral. Según Ortolá, «el PSOE ofrece una
nueva forma de entender el gobierno municipal, que evite
personalismos y posibilite el trabajo en equipo mediante el reparto
de responsabilidades y la colaboración ciudadana».
Precisamente esta
colaboración ciudadana es el punto de partida de los socialistas en
estas elecciones, «la democracia participativa tiene que ser una
realidad mediante el desarrollo total de la Carta de Participación
Ciudadana que integre a todos los colectivos, incluyendo los más
desfavorecidos. El gobierno municipal tiene que contar con la opinión
de los ciudadanos para de esta forma saber que ciudad es la que se
quiere y como se quiere. A partir de ese momento podremos llevar a
cabo un crecimiento y desarrollo de Xàtiva que sea equilibrado y no
diferenciador como ahora, ya que el actual equipo de gobierno
tiene muy bien catalogados a los ciudadanos de primera y a los de
segunda».
Para el candidato
socialista existen una serie de prioridades que hay que llevar a
cabo cuanto antes, «un crecimiento económico que sea compatible
con la calidad de vida y la defensa del medio ambiente. Además hay
que potenciar el área de Bienestar Social con políticas y acciones
dirigidas a los colectivos más marginados que se ven arrinconados
en una sociedad consumista como la nuestra, sin olvidar la
recuperación y promoción de nuestro patrimonio, nuestras
tradiciones, las señas de identidad, la cultura y la lengua».
Los socialistas
presentan una lista totalmente renovada que según Ortolá, «responde
a un proyecto personal y de trabajo. Cuando en octubre de 1997 fui
elegido secretario general de la comarca uno de los objetivos que me
marqué fue revitalizar el partido y abrirlo a la sociedad en una
profunda renovación que implicaba un nuevo proyecto en las
personas, ideas, actitudes y formas de trabajar. Hay que señalar
que en todo este proceso ha habido una gran colaboración entre
todos los militantes, y precisamente la lista que presentamos en Xàtiva
es el resultado de este proceso y responde a los criterios:
incorporación de independientes, alianzas con otras fuerzas políticas,
etc. Nuestro partido pretende la convergencia de las fuerzas
progresistas, ya que nos unen muchas más cosas que las que nos
separan. No tiene ningún sentido que en una ciudad donde el voto
progresista es mayoritario las fuerzas de izquierdas vayan por
separado».
Los cuatro años
que el PSOE ha estado en la oposición no han significado, según
Ortolá, ningún problema para su partido, «eso ha servido para
organizarnos de nuevo. Si el socialismo no desapareció en la larga
noche de la dictadura hay que pensar que cuatro años no son nada.
Estamos tan ilusionados como antes».
Y esta ilusión
se basa, según el candidato, «en que la victoria del PP se debió
más a nuestros errores que a sus virtudes. El PP ha tenido la
suerte de que estando en el poder, se han encontrado con una
coyuntura económica muy boyante, y también al no tener mayorías
han tenido que pactar con otras fuerzas políticas que les han
obligado a no retocar el estado de bienestar. Esta situación hace
difícil el que se pueda dar ahora un vuelco electoral radical, pero
los pueblos y las ciudades si que perciben el talante de los
populares, el incumplimiento de promesas y el hecho de que se
gobierna en función de las minorías y no por los intereses de la
mayoría».
Ramón Ortolá
asegura que durante estos cuatro años Xàtiva ha sufrido «un
endeudamiento que en sólo tres años y medio supera los 450
millones de pesetas que no se corresponden con la gestión llevada a
cabo. Otro problema que ha sufrido la ciudad ha sido el
personalismo, la prepotencia y el autoritarismo de quienes han
gobernado. El Alcalde y los concejales deben estar al servicio de
los ciudadanos y no tener el Ayuntamiento como su propia empresa,
donde existe clientelismo y amiguismo. Al mismo tiempo no existe un
proyecto de ciudad. En la Europa actual ciudades como Xàtiva tienen
un gran futuro pero debe haber un proyecto y no primar el día a día.
Evidentemente se hacen cosas y se invierte mucho dinero pero sin
ninguna planificación ni ningún sentido».
El hecho de las
recientes renuncias de los candidatos Josep Borrell y Joan Romero a
las presidencias del Gobierno y de la Generalitat respectivamente,
no ha abierto ninguna crisis dentro del PSOE, ya que según Ortolá «nuestra
estructura es democrática y aunque no es bueno que haya dimisiones
como estas hay que respetar las voluntades y las opiniones que
enriquecen el partido. En este sentido las crisis son positivas por
cuanto demuestran la capacidad de reacción. Se ha demostrado que ha
habido una solución inmediata en el caso de Romero y la habrá en
la de Borrell».
Respecto a los
resultados que arrojen las urnas el próximo 13 de junio, Ortolá es
muy optimista, «en las pasadas elecciones municipales, autonómicas
y generales, el PP alcanzó su techo electoral. Si nosotros somos
capaces de convencer a la gran horquilla de indecisos que existen,
de que tenemos un programa serio y un conjunto de hombres y mujeres
preparados para llevarlo a cabo, todo es posible, y se pueden ganar
las elecciones».
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