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La llegada de la Navidad es sinónimo
de regalos que hasta hace pocos años eran exclusividad de los Reyes
Magos de Oriente -Melchor, Gaspar y Baltasar-, sobre todo en los niños.
Sin embargo, las influencias externas han provocado un cambio
radical en la última década, donde los Reyes, han dejado gran
parte de su protagonismo en Papa Noel o Santa Claus que es quien se
encarga del reparto de juguetes durante la Nochebuena, y de esta
forma los más pequeños tienen más días para disfrutar de sus
regalos. Sin embargo hay quienes siguen defendiendo la presencia de
los Reyes Magos como una tradición arraigada en nuestro país que
no debe ceder hacia otras influencias. Sepamos brevemente quienes
eran los Reyes Magos y quien Papa Noel.
Papá
Noel o Santa Claus, legendario portador de regalos de Navidad, gordo
y jovial, de barba blanca y vestido con un traje rojo ribeteado de
blanco, que conduce por el aire un trineo de ocho renos
transportando un saco lleno de juguetes. Papá Noel, también
llamado san Nicolás o santa Claus, visita todos los hogares la víspera
de Navidad bajando por la chimenea para dejar sus regalos, según la
leyenda, bajo el árbol o en los calcetines de todos los niños
buenos. La imagen familiar de Santa Claus se introdujo en Estados
Unidos en el siglo XVII procedente de Holanda, si bien tiene su
origen en Alemania, a mediados del XIX; sus raíces se encuentran en
la antigua cultura popular de Europa y su celebración se ha
extendido en todo el mundo, principalmente Estados Unidos y la mayoría
de los países de América Latina.
San Nicolás fue
un obispo de Asia Menor del siglo IV, famoso por salvar marinos
atrapados en la tormenta, defender a los niños y, sobre todo, por
dar generosos regalos a los pobres, según una antigua leyenda
cristiana. A pesar de que muchas historias sobre él carecen de
fundamento (como la de su entrega de un saco de oro arrojándolo por
una chimenea), la fábula se extendió por toda Europa enfatizando
su papel como tradicional donante de regalos. El san Nicolás
cristiano sustituyó o incorporó varios personajes paganos donantes
de regalos. En Alemania se le llamó Sankt Nikolaus, y Sanct Herr
Nicholaas o Sinterklaas en Holanda. En estos países se decía que
cabalgaba por el cielo en un caballo repartiendo regalos. Vestía
como un obispo y a veces iba acompañado por Black Peter, un elfo
cuyo trabajo consistía en azotar a los niños malos.
En un principio,
el día de san Nicolás en el que se recibían los regalos se celebró
el 6 de diciembre. Tras la Reforma, los protestantes alemanes dieron
más importancia al Christkindl (Niño Jesús) como donante
de regalos el día de su fiesta, el 25 de diciembre. En 1969, el
papa Pablo VI suprimió la festividad de San Nicolás del calendario
católico como la de otros personajes legendarios cuyas vidas
estaban poco documentadas. Irónicamente, el término Christkindl
ha evolucionado hasta convertirse en riss Kringle, otro apodo
de Papá Noel.
Existen otros
repartidores de regalos de navidad en el folclore europeo, como los
Reyes Magos (de los que hablaremos después),que llevan los juguetes
a los niños buenos, y carbón a los malos; Père Noël en Francia,
Julenisse en Escandinavia y Father Christmas en Inglaterra, todos
relacionados con San Nicolás y Sinter Klaas en Holanda que dio
lugar al Santa Claus estadounidense.
La imagen del
gordo Santa Claus la detalló al máximo el dibujante Thomas Nast,
que por Navidad publicó ilustraciones de Santa Claus en la revista Harper’s
de 1860 a 1880. Nast añadió detalles como su taller en el polo
norte y su vigilancia sobre los niños buenos y malos de todo el
mundo.
Cada año en época de Navidad y en casi todo el mundo, la publicidad,
las tarjetas de felicitación, la decoración y la aparición de
Santa Claus en los grandes almacenes renuevan su leyenda moderna.
Mucha gente le considera la encarnación de un espíritu de entrega
y afirman el descubrimiento de la realidad de Papá Noel por los niños
marca el rito de iniciación al mundo adulto. Pero otros argumentan
que la historia de Papá Noel o Santa Claus entra en conflicto con
el verdadero significado de la Navidad y sólo promueve y
consumismo.
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