El pacto de la izquierda, ¿garantía de futuro?

 

Cuando todo hacía indicar que no sería posible, el PSOE e IU lograron un pacto que permitirá a la izquierda hacer un frente común al PP en las próximas elecciones generales, y se verá, de una vez, si realmente los populares han consolidado su poder o por el contrario PSOE e IU son fuerzas suficientes en estos momentos para presentar su alternancia.

De momento, una encuesta del diario EL MUNDO revela que después del pacto, el PP aumenta en un punto más su ventaja. De todo ello se pueden hacer muchas y variadas lecturas. Se supone, que los votantes de Izquierda Unida lo seguirán haciendo aún en coalición con el PSOE, pero también es posible que no sea así. Los socialistas no presentan ninguna cara nueva, sino más bien todo lo contrario, y a los Almunia y compañia se añaden los Alborch, Perez Casado, Ciscar, etc. que son auténticos cadáveres políticos y ello puede restar votos a una izquierda que pese al pacto, nunca ha logrado entenderse seriamente, ni incluso alcanzar acuerdos puntuales.

Recuérdese el amor-odio entre Felipe González y Julio Anguita, que no fueron capaces de entenderse ni media hora en todas las legislaturas en las que estuvieron juntos, y ello también puede ser un motivo de freno para el aumento de votos, si se adivina una ruptura a las primeras de cambio. También la presencia de Ciscar no es precisamente indicio de crecimiento electoral, sino todo lo contrario.

Por otra parte la ambigüedad del Bloc, que sigue reclamando la unión de las fuerzas progresistas, pero sin mojarse ni un dedo, y le han pillado ahora con los pies cambiados y sin saber que camino coger. Y la presencia de ¡ay! Valencians pel Canvi, no hace sino aumentar la confusión de quien es quien y como quedara este con aquel.

Y mientras tanto el PP contempla como la unión de la izquierda no sirve, de momento para afectar sus expectativas electorales de crecimiento. Si el PSOE y EU consiguen aumentar sus votos y sus resultados, el pacto habrá servido de experimento para futuros comicios, pero si por el contrario, el PP les gana de calle habrá que plantearse muy seriamente replegarse a la oposición, «limpiar» sus casas comunes y presentar candidatos con caras nuevas, nuevas propuestas y nuevas ilusiones a la sociedad que sirvan de alternancia política.

Siempre las mismas caras acaban por cansar y todavía más unas propuestas que ya se escuchaban hace doce años.

Si realmente se quiere un verdadero cambio y las fuerzas progresistas están dispuestas a presentar batalla, no basta sólo un pacto, sino una candidatura seria, un programa serio y unos candidatos que tengan la credibilidad que tenía Felipe González en 1982, pero que para llegar a eso tuvo que esperar su verdadero momento.

Eso debe ser la garantía de una opción coherente y de verdadera alternativa política. Cuando todo hacía indicar que no sería posible, el PSOE e IU lograron un pacto que permitirá a la izquierda hacer un frente común al PP en las próximas elecciones generales, y se verá, de una vez, si realmente los populares han consolidado su poder o por el contrario PSOE e IU son fuerzas suficientes en estos momentos para presentar su alternancia.

De momento, una encuesta del diario EL MUNDO revela que después del pacto, el PP aumenta en un punto más su ventaja. De todo ello se pueden hacer muchas y variadas lecturas. Se supone, que los votantes de Izquierda Unida lo seguirán haciendo aún en coalición con el PSOE, pero también es posible que no sea así. Los socialistas no presentan ninguna cara nueva, sino más bien todo lo contrario, y a los Almunia y compañia se añaden los Alborch, Perez Casado, Ciscar, etc. que son auténticos cadáveres políticos y ello puede restar votos a una izquierda que pese al pacto, nunca ha logrado entenderse seriamente, ni incluso alcanzar acuerdos puntuales.

Recuérdese el amor-odio entre Felipe González y Julio Anguita, que no fueron capaces de entenderse ni media hora en todas las legislaturas en las que estuvieron juntos, y ello también puede ser un motivo de freno para el aumento de votos, si se adivina una ruptura a las primeras de cambio. También la presencia de Ciscar no es precisamente indicio de crecimiento electoral, sino todo lo contrario.

Por otra parte la ambigüedad del Bloc, que sigue reclamando la unión de las fuerzas progresistas, pero sin mojarse ni un dedo, y le han pillado ahora con los pies cambiados y sin saber que camino coger. Y la presencia de ¡ay! Valencians pel Canvi, no hace sino aumentar la confusión de quien es quien y como quedara este con aquel.

Y mientras tanto el PP contempla como la unión de la izquierda no sirve, de momento para afectar sus expectativas electorales de crecimiento. Si el PSOE y EU consiguen aumentar sus votos y sus resultados, el pacto habrá servido de experimento para futuros comicios, pero si por el contrario, el PP les gana de calle habrá que plantearse muy seriamente replegarse a la oposición, «limpiar» sus casas comunes y presentar candidatos con caras nuevas, nuevas propuestas y nuevas ilusiones a la sociedad que sirvan de alternancia política.

Siempre las mismas caras acaban por cansar y todavía más unas propuestas que ya se escuchaban hace doce años.

Si realmente se quiere un verdadero cambio y las fuerzas progresistas están dispuestas a presentar batalla, no basta sólo un pacto, sino una candidatura seria, un programa serio y unos candidatos que tengan la credibilidad que tenía Felipe González en 1982, pero que para llegar a eso tuvo que esperar su verdadero momento.

Eso debe ser la garantía de una opción coherente y de verdadera alternativa política.

JOSE L. AMADOR

LA CIUTAT de Xàtiva
Director: Vicent Soriano
C/ Forn del Vidre, 1 - 46800 XÀTIVA (Valencia)
Tel. 96 227 26 82 - laciutat@xatired.com
Depósito Legal: V-4512-1997

www.xatired.com - el primer portal de Xàtiva en internet