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El colegio Jacinto Castañeda de Xàtiva cumple
25 años de vida. Lejano queda ya aquel comienzo de curso de
septiembre 1974 en el que el mapa escolar de la ciudad había
crecido con la implantación de un moderno centro construido en la
falda de la montaña, lejos del casco urbano. No eran pocas las
aspiraciones de aquel colegio puesto que a las demandas escolares de
la propia localidad se le sumaron las necesidades educativas de
algunas poblaciones cercanas como Barxeta, Lloc Nou d’En Fenollet
o Novetlè. Para esos núcleos poblacionales, la creación del
centro era la garantía para que el último tramo de su escolarización
se acometiera sin ningún tipo de privación. Pero eran más cosas.
El
nuevo Jacinto Castañeda, que tomaba su denominación de la figura
del beato local martirizado y muerto en China cuando predicaba el
evangelio en el siglo XVIII, ofrecía una nueva apuesta a la
escolaridad que hasta ese momento existía. Un moderno gimnasio, por
ejemplo, equipaba todas las ofertas deportivas de una incipiente
educación física y un laboratorio albergaba en sus estantes la
sofisticada parafernalia encaminada a familiarizar a los alumnos con
los avances de la ciencia. Un comedor escolar equipado con cocina
redondeaba la oferta dando la posibilidad a las familias de
escolarizar a sus hijos con un horario completo de 9 de la mañana a
5 de la tarde. El enclave del colegio hacía el resto. Rodeado de
naturaleza por todos los lados, la propia corteza montañosa era
directamente el lugar de esparcimiento de los alumnos. Pinos,
olivos, frutales de las huertas vecinas y la imponente sierra
Vernisa dejaban al centro más que asilado, perfectamente integrado
en uno de los espacios más privilegiados de Xàtiva.
No tardó la
tradición popular en rebautizar al colegio. El motivo, su
emplazamiento. La escuela tenía como domicilio el camino de La
Bola, una travesía agrícola que unía los campos de Xàtiva y de
la vecina Novetlè. Sólo un edificio más, el grupo de viviendas
Manuel Casesnoves, superaba al colegio en lejanía respecto al casco
urbano.
Su emplazamiento
jugó un papel importante en la futura escolarización. La amplia
barriada del Raval y la zona de Sant Félix iban a convertirse en el
vivero de alumnos para el estrenado Castañeda. Pero el centro iba
asumir el papel de destinatario de otro alumnado un tanto especial.
La comunidad gitana fue centralizada en sus aulas. También los
alumnos problemáticos de algunos centros han ido encontrando
acomodo en el Jacinto Castañeda en busca de una segunda oportunidad
educativa. Aunque experiencias de todo tipo se podrían comentar al
respecto, no admite discusión que La Bola ha jugado un importante
papel integrador.
Manuel Marco,
director del Jacinto Castañeda, ejerce esta función desde junio de
1986. En los 25 años de trayectoria escolar del centro, sólo ha
habido un director más. Fue Vicente Ureña, que estrenó el cargo
con la inauguración de la escuela y lo dejó el referido 1986.
Marco supera los veinte años de trabajo como maestro en este
colegio. Sólo dos profesores de los que comenzaron el curso 74-75
figuran en el actual equipo del centro. Son Leornardo Ramos y Sergio
Penalba. Sin embargo, sólo el primero de ellos es el único que ha
trabajado durante los veinticinco años consecutivos en esta
escuela, dado que el segundo regresó al centro después de haber
sido destinado a otro durante un largo tiempo. Leonardo Ramos ocupa,
de este modo, el decanato honorífico del Jacinto Castañeda
dedicado mayoritariamente a los cursos superiores. Tras Sergio
Penalba y Leonardo Ramos, un buen ramillete de maestros ronda la
veintena de cursos en las aulas de La Bola. Son el propio director,
Manuel Marco, y Vicente Iniesta, Paqui Miralles, Antonio Montejano,
Rosario Moraga, Conxin Gil o Bartolomé Albuixech.
Durante la
presentación del programa de actividades que se desarrollarán
durante todo este curso, estuvo presente el primer director del
centro, Vicente Ureña, quien recordó unos comienzos que fueron
duros, pero que a base de constancia lograron que «La Bola»
comenzase a conocerse como un colegio importante dentro de Xàtiva.
Los propiosprofesores plantaron los árboles que rodean al centro e
incluso colgaron las pizarras que pueden verse en las aulas.
El colegio ha
estado presente en todos estos años en la vida social y cultural de
Xàtiva. En su historia se concentran decenas de premios y
reconocimientos a su labor educativa en los diferentes temas
sociales: integración marginal, drogas, etc. así como una
constante presencia en todas aquellas actividades propias de los
centros educativos: concursos literarios, de pintura, etc. En las
paredes del centro pueden verse las diferentes participaciones de
los alumnos y profesores en todos estos aspectos, como una prueva
inequivoca de una constante evolución y trabajo.
La asociación de
padres también ha tenido un papel destacado en todos estos años
gracias a su labor reivindicativa. La última de las acciones ha
sido la frontal oposición a la construcción de un depósito de
agua encima del centro, que no garantiza, según padres, profesores
y alumnos, una absoluta seguridad.
El Jacinto Castañeda ha cumplido 25 años de
constante presencia en el mundo educativo de Xàtiva y ello debe ser
motivo de orgullo, satisfacción y de confianza en que cumplirá
muchos más, cuando una futura remodelación, que se hace necesaria
cuanto antes, vuelva a convertir a «La Bola» en un referente
dentro de los colegios de Xàtiva.
UN AMPLIO
PROGRAMA DE ACTIVIDADES PARA EL ANIVERSARIO
El claustro de
profesores y la Asociación de Padres de Alumnos del Jacinto Castañeda,
han preparado un amplio programa de actividades para conmemorar la
efemérides. A la presentación del cartel, obra de Francisco
Salcedo y de toda la imagen corporativa del 25 Aniversario, que ha
estado acargo de la exalumna del centro Graciela Reig, le siguió un
encuentro de pintores en el colegio que plasmaron las inmediaciones
del centro educativo y una conferencia que bajo el título de «De
la Llei General d´Educació a la LOGSE», que estuvo a cargo de
Paco Beltrán, profesor de la Universidad de Valencia.
Tras el paréntesis
de la Semana Santa y la Pascua, se celebrará del 6 al 15 de mayo
una exposición de pintura en la Casa de la Cultura donde podrán
verse las obras realizadas en el encuentro de pintores, a la que
seguirá otra muestra, esta vez de fotografías tomadas por los
alumnos de primero y segundo de ESO, que bajo el título de «Mirem
Xàtiva» pretende ofrecer una visión diferente de los rincones de
la ciudad. Esta exposición se inaugurará el 16 de mayo y finalizará
el 26 del mismo mes.
Palalelamente,
del 22 al 31 de mayo, en el Colegio quedará expuesta una muestra de
concurso de plástica «Fuentes o monumentos de Xàtiva».
Los actos seguirán
con la representación de la obra infantil «Recicla...recicla» a
cargo de la compañia Pluja Teatre, el 10 de mayo en la Sala
Alucine. La música también será protagonista en este 25
aniversario del colegio, ya que el 19 de mayo podrá verse en el
colegio la actuación musical de «Rimshot Percussió», el 20 de
mayo en la Iglesia de Sant Francesc habrá un concierto de música
de la edad media a cargo del grupo «Menestrils» y el 26 de mayo en
el colegio habrá una actuación a cargo de Paco Muñoz.
El Club
Badminthon realizará una exhibición a cargo de alumnos y exalumnos
del centro el 16 de mayo, y el 2 de junio habrá una Vuelta a pie.
Para finalizar
los actos conmemorativos, el 26 de mayo habrá una cena y fiesta en
el Salón Palasiet y el 31 del mismo mes se entregarán los premios
de dibujo y narrativa organizados con motivo de este 25 aniversario.
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