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Acaban de
alquilar un terreno en Bixquert que supera los 70.000 metros
cuadrados, después de que se fuese al traste una primera operación
con los propietarios de la casa Bernabéu. Se acercan ya a los
setenta socios y cada mes organizan un torneo para ir perfeccionando
sus cualidades. Son los integrantes del Club de Golf de Xàtiva,
unos enamorados del deporte de Severiano Ballesteros y Sergio García
que aspiran a tener cerca de casa un lugar al que acudir para
divertirse practicando la especialidad que más les gusta.
Comandados por Antonio Saiz, en menos de medio año han desarrollado
una actividad social y deportiva digna de encomio. Su otra aspiración
es quedar fuera de la controversia política generada en torno al
anuncio del alcalde de construir un gran campo de golf con un
complejo hotelero alrededor. Ellos van a su aire.
Poco antes
de la Navidad de 1999, un grupo de aficionados al golf acudía a una
notaría de Xàtiva para formar un nuevo colectivo deportivo.
Presidido por el ginecólogo setabense Antonio Saiz, ese día nació
el Club de Golf Xàtiva. La iniciativa tenía como telón de fondo
el rimbombante anuncio del alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, de la
futura construcción de un campo de golf y un complejo hotelero en
un lugar indeterminado del término municipal. La nueva directiva de
este club se aprestó a desmentir, con hechos, que sus intenciones
no iban por aquel camino y que su única motivación era la
meramente deportiva, al margen de los grandes anuncios políticos
del alcalde. Menos de medio año después ya han alquilado un
terreno para prácticas, han superado la cincuentena de socios y han
disputado tres modestos torneos de carácter local.
El Club de
Golf de Xàtiva nace con varias aspiraciones. Por un lado, el embrión
que origina el colectivo está formado por veteranos practicantes de
este deporte que son asiduos de los terrenos de otras localidades
cercanas donde dan rienda suelta a su afición. Pero por otro, los
integrantes del club creen que una cierta organización y un terreno
de prácticas de reducidas dimensiones pueden ser el aliciente para
que esta práctica pase a formar parte de la afición de nuevos
valores que nunca se han acercado al golf. La pasión por este
deporte y no otra cosa es lo que les mueve.
Uno de esos
objetivos se ha hecho realidad muy recientemente. El club ha
alquilado unos terrenos en la partida de Bixquert que superan los
70.000 metros cuadrados, después de romper las negociaciones con
los propietarios de la Casa Bernabéu, que en un principio era la
finca destinada a convertirse en campo de golf por un alquiler de
200.000 pesetas mensuales. Los nuevos terrenos estaban ocupados por
árboles frutales y salvaje vegetación, dado su estado de
semiabandono, y se encuentran en la zona conocida como Camí de la
Cambra, cerca de la Casa del Mistero, donde la construcción de
chalets no ha sido tan alta como en otras zonas de Bixquert. Los
trabajos de transformación comenzaron casi de inmediato y una
excavadora arrancó los arboles frutales y toda la vegetación
salvaje, conservando las especies protegidas, como las carrascas y
los pinos, procediendo a la nivelación del terreno, ya que se trata
de una zona muy abancalada. La
inversión inicial de 10 millones de pesetas previstos en el
anterior terreno, podrían superarse en este, ya que hay que tener
en cuenta que no existe agua corriente ni luz eléctrica, ni tampoco
ninguna edificación que pueda servir como sede, algo que el club
intentará solucionar en las próximas semanas. Fuentes del club hay
señalado que encontrar un terreno de estas características ha sido
una verdadera suerte, por cuanto ya costó el primero y no se creía
que una vez rotas las negociaciones con los propietarios de la Casa
Bernabéu, fuese tan fácil encontrar una ubicación de este tipo.
La nueva
instalación, que podría estar ya a punto antes de agosto, tendrá
en principio un putting green (400 m2), un pitching green de la
misma dimensión y un búnker de 60 m2. Esta ocupación del terreno
es sólo un paso previo ya que el resto del campo —el 80% de la
extensión válida para la zona de prácticas— se convertirá, a
medio plazo, en un campo de nueve hoyos.
Antonio Saiz, presidente del Club de Golf de Xàtiva, y José
Vicente García, uno de sus directivos, califican la consecución
del alquiler de este campo como «un hallazgo». Ambos
dirigentes piensan que esta iniciativa «cubre el gran objetivo
fundacional de nuestro club, porque nuestras aspiraciones son
meramente deportivas». Ambos dirigente han abundado en
ocasiones anteriores en la ambiciosa idea de que al abrigo de esta
instalación y con la ayuda institucional, Xàtiva pueda consolidar
en futuro próximo una escuela deportiva municipal de golf.
El Club de
Golf de Xàtiva recibe un goteo constante de nuevos socios. La
directiva que preside Antonio Saiz la completan Marcos
García, José Enrique Boscà, Gabriel Bacete, Juan Company, Enrique
Bono, Vicente Boscà, Vicente Bolinches, José Antonio Esplugues,
José Vicente García y Francisco Pallás. El pasado mes de
marzo, en un restaurante de la ciudad, el club organizó una cena
que con la excusa de la entrega de trofeos de la última competición
local sirvió como presentación del club. Con la presencia del
alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, el presidente y su directiva
marcaron esa noche las distancias con el proyecto político del
alcalde y anunciaron la búsqueda de un terreno para sus prácticas.
El presidente del club, todo un conocedor de los entresijos de este
deporte, lanzó también aquella noche su particular visión del
golf. Saiz considera que la asociación entre golf y clases
sociales altas «está desfasada». «El golf ha sido
elitista», reconoce el presidente del club, pero «ahora su práctica
deportiva está al alcance de cualquiera».
Con tan
corta vida, el club de golf setabense no sólo ha movilizado ya toda
una masa social y ha logrado tener un recinto deportivo propio. Para
fomentar los alicientes de la competición entre sus asociados más
duchos, en sólo cinco meses se han disputado tres competiciones
propias. De ellas ya han surgido tres promesas como Esperanza
García, y los hermanos Esplugues. De los veteranos
destacan como los primeros ganadores jugadores como Enrique Boscà
o Juan Company. Y las mujeres no andan lejos de la competición
porque unas cuantas de ellas han tomado parte regularmente en estos
primeros contactos deportivos con éxitos reseñables.
El golf también existe
Acaban de
alquilar un terreno en Bixquert que supera los 70.000 metros
cuadrados, después de que se fuese al traste una primera operación
con los propietarios de la casa Bernabéu. Se acercan ya a los
setenta socios y cada mes organizan un torneo para ir perfeccionando
sus cualidades. Son los integrantes del Club de Golf de Xàtiva,
unos enamorados del deporte de Severiano Ballesteros y Sergio García
que aspiran a tener cerca de casa un lugar al que acudir para
divertirse practicando la especialidad que más les gusta.
Comandados por Antonio Saiz, en menos de medio año han desarrollado
una actividad social y deportiva digna de encomio. Su otra aspiración
es quedar fuera de la controversia política generada en torno al
anuncio del alcalde de construir un gran campo de golf con un
complejo hotelero alrededor. Ellos van a su aire.
Agustí Garzó
Poco antes
de la Navidad de 1999, un grupo de aficionados al golf acudía a una
notaría de Xàtiva para formar un nuevo colectivo deportivo.
Presidido por el ginecólogo setabense Antonio Saiz, ese día nació
el Club de Golf Xàtiva. La iniciativa tenía como telón de fondo
el rimbombante anuncio del alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, de la
futura construcción de un campo de golf y un complejo hotelero en
un lugar indeterminado del término municipal. La nueva directiva de
este club se aprestó a desmentir, con hechos, que sus intenciones
no iban por aquel camino y que su única motivación era la
meramente deportiva, al margen de los grandes anuncios políticos
del alcalde. Menos de medio año después ya han alquilado un
terreno para prácticas, han superado la cincuentena de socios y han
disputado tres modestos torneos de carácter local.
El Club de
Golf de Xàtiva nace con varias aspiraciones. Por un lado, el embrión
que origina el colectivo está formado por veteranos practicantes de
este deporte que son asiduos de los terrenos de otras localidades
cercanas donde dan rienda suelta a su afición. Pero por otro, los
integrantes del club creen que una cierta organización y un terreno
de prácticas de reducidas dimensiones pueden ser el aliciente para
que esta práctica pase a formar parte de la afición de nuevos
valores que nunca se han acercado al golf. La pasión por este
deporte y no otra cosa es lo que les mueve.
Uno de esos
objetivos se ha hecho realidad muy recientemente. El club ha
alquilado unos terrenos en la partida de Bixquert que superan los
70.000 metros cuadrados, después de romper las negociaciones con
los propietarios de la Casa Bernabéu, que en un principio era la
finca destinada a convertirse en campo de golf por un alquiler de
200.000 pesetas mensuales. Los nuevos terrenos estaban ocupados por
árboles frutales y salvaje vegetación, dado su estado de
semiabandono, y se encuentran en la zona conocida como Camí de la
Cambra, cerca de la Casa del Mistero, donde la construcción de
chalets no ha sido tan alta como en otras zonas de Bixquert. Los
trabajos de transformación comenzaron casi de inmediato y una
excavadora arrancó los arboles frutales y toda la vegetación
salvaje, conservando las especies protegidas, como las carrascas y
los pinos, procediendo a la nivelación del terreno, ya que se trata
de una zona muy abancalada. La
inversión inicial de 10 millones de pesetas previstos en el
anterior terreno, podrían superarse en este, ya que hay que tener
en cuenta que no existe agua corriente ni luz eléctrica, ni tampoco
ninguna edificación que pueda servir como sede, algo que el club
intentará solucionar en las próximas semanas. Fuentes del club hay
señalado que encontrar un terreno de estas características ha sido
una verdadera suerte, por cuanto ya costó el primero y no se creía
que una vez rotas las negociaciones con los propietarios de la Casa
Bernabéu, fuese tan fácil encontrar una ubicación de este tipo.
La nueva
instalación, que podría estar ya a punto antes de agosto, tendrá
en principio un putting green (400 m2), un pitching green de la
misma dimensión y un búnker de 60 m2. Esta ocupación del terreno
es sólo un paso previo ya que el resto del campo —el 80% de la
extensión válida para la zona de prácticas— se convertirá, a
medio plazo, en un campo de nueve hoyos.
Antonio Saiz, presidente del Club de Golf de Xàtiva, y José
Vicente García, uno de sus directivos, califican la consecución
del alquiler de este campo como «un hallazgo». Ambos
dirigentes piensan que esta iniciativa «cubre el gran objetivo
fundacional de nuestro club, porque nuestras aspiraciones son
meramente deportivas». Ambos dirigente han abundado en
ocasiones anteriores en la ambiciosa idea de que al abrigo de esta
instalación y con la ayuda institucional, Xàtiva pueda consolidar
en futuro próximo una escuela deportiva municipal de golf.
El Club de
Golf de Xàtiva recibe un goteo constante de nuevos socios. La
directiva que preside Antonio Saiz la completan Marcos
García, José Enrique Boscà, Gabriel Bacete, Juan Company, Enrique
Bono, Vicente Boscà, Vicente Bolinches, José Antonio Esplugues,
José Vicente García y Francisco Pallás. El pasado mes de
marzo, en un restaurante de la ciudad, el club organizó una cena
que con la excusa de la entrega de trofeos de la última competición
local sirvió como presentación del club. Con la presencia del
alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, el presidente y su directiva
marcaron esa noche las distancias con el proyecto político del
alcalde y anunciaron la búsqueda de un terreno para sus prácticas.
El presidente del club, todo un conocedor de los entresijos de este
deporte, lanzó también aquella noche su particular visión del
golf. Saiz considera que la asociación entre golf y clases
sociales altas «está desfasada». «El golf ha sido
elitista», reconoce el presidente del club, pero «ahora su práctica
deportiva está al alcance de cualquiera».
Con tan
corta vida, el club de golf setabense no sólo ha movilizado ya toda
una masa social y ha logrado tener un recinto deportivo propio. Para
fomentar los alicientes de la competición entre sus asociados más
duchos, en sólo cinco meses se han disputado tres competiciones
propias. De ellas ya han surgido tres promesas como Esperanza
García, y los hermanos Esplugues. De los veteranos
destacan como los primeros ganadores jugadores como Enrique Boscà
o Juan Company. Y las mujeres no andan lejos de la competición
porque unas cuantas de ellas han tomado parte regularmente en estos
primeros contactos deportivos con éxitos reseñables.
El golf también existe
Acaban de
alquilar un terreno en Bixquert que supera los 70.000 metros
cuadrados, después de que se fuese al traste una primera operación
con los propietarios de la casa Bernabéu. Se acercan ya a los
setenta socios y cada mes organizan un torneo para ir perfeccionando
sus cualidades. Son los integrantes del Club de Golf de Xàtiva,
unos enamorados del deporte de Severiano Ballesteros y Sergio García
que aspiran a tener cerca de casa un lugar al que acudir para
divertirse practicando la especialidad que más les gusta.
Comandados por Antonio Saiz, en menos de medio año han desarrollado
una actividad social y deportiva digna de encomio. Su otra aspiración
es quedar fuera de la controversia política generada en torno al
anuncio del alcalde de construir un gran campo de golf con un
complejo hotelero alrededor. Ellos van a su aire.
Agustí Garzó
Poco antes
de la Navidad de 1999, un grupo de aficionados al golf acudía a una
notaría de Xàtiva para formar un nuevo colectivo deportivo.
Presidido por el ginecólogo setabense Antonio Saiz, ese día nació
el Club de Golf Xàtiva. La iniciativa tenía como telón de fondo
el rimbombante anuncio del alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, de la
futura construcción de un campo de golf y un complejo hotelero en
un lugar indeterminado del término municipal. La nueva directiva de
este club se aprestó a desmentir, con hechos, que sus intenciones
no iban por aquel camino y que su única motivación era la
meramente deportiva, al margen de los grandes anuncios políticos
del alcalde. Menos de medio año después ya han alquilado un
terreno para prácticas, han superado la cincuentena de socios y han
disputado tres modestos torneos de carácter local.
El Club de
Golf de Xàtiva nace con varias aspiraciones. Por un lado, el embrión
que origina el colectivo está formado por veteranos practicantes de
este deporte que son asiduos de los terrenos de otras localidades
cercanas donde dan rienda suelta a su afición. Pero por otro, los
integrantes del club creen que una cierta organización y un terreno
de prácticas de reducidas dimensiones pueden ser el aliciente para
que esta práctica pase a formar parte de la afición de nuevos
valores que nunca se han acercado al golf. La pasión por este
deporte y no otra cosa es lo que les mueve.
Uno de esos
objetivos se ha hecho realidad muy recientemente. El club ha
alquilado unos terrenos en la partida de Bixquert que superan los
70.000 metros cuadrados, después de romper las negociaciones con
los propietarios de la Casa Bernabéu, que en un principio era la
finca destinada a convertirse en campo de golf por un alquiler de
200.000 pesetas mensuales. Los nuevos terrenos estaban ocupados por
árboles frutales y salvaje vegetación, dado su estado de
semiabandono, y se encuentran en la zona conocida como Camí de la
Cambra, cerca de la Casa del Mistero, donde la construcción de
chalets no ha sido tan alta como en otras zonas de Bixquert. Los
trabajos de transformación comenzaron casi de inmediato y una
excavadora arrancó los arboles frutales y toda la vegetación
salvaje, conservando las especies protegidas, como las carrascas y
los pinos, procediendo a la nivelación del terreno, ya que se trata
de una zona muy abancalada. La
inversión inicial de 10 millones de pesetas previstos en el
anterior terreno, podrían superarse en este, ya que hay que tener
en cuenta que no existe agua corriente ni luz eléctrica, ni tampoco
ninguna edificación que pueda servir como sede, algo que el club
intentará solucionar en las próximas semanas. Fuentes del club hay
señalado que encontrar un terreno de estas características ha sido
una verdadera suerte, por cuanto ya costó el primero y no se creía
que una vez rotas las negociaciones con los propietarios de la Casa
Bernabéu, fuese tan fácil encontrar una ubicación de este tipo.
La nueva
instalación, que podría estar ya a punto antes de agosto, tendrá
en principio un putting green (400 m2), un pitching green de la
misma dimensión y un búnker de 60 m2. Esta ocupación del terreno
es sólo un paso previo ya que el resto del campo —el 80% de la
extensión válida para la zona de prácticas— se convertirá, a
medio plazo, en un campo de nueve hoyos.
Antonio Saiz, presidente del Club de Golf de Xàtiva, y José
Vicente García, uno de sus directivos, califican la consecución
del alquiler de este campo como «un hallazgo». Ambos
dirigentes piensan que esta iniciativa «cubre el gran objetivo
fundacional de nuestro club, porque nuestras aspiraciones son
meramente deportivas». Ambos dirigente han abundado en
ocasiones anteriores en la ambiciosa idea de que al abrigo de esta
instalación y con la ayuda institucional, Xàtiva pueda consolidar
en futuro próximo una escuela deportiva municipal de golf.
El Club de
Golf de Xàtiva recibe un goteo constante de nuevos socios. La
directiva que preside Antonio Saiz la completan Marcos
García, José Enrique Boscà, Gabriel Bacete, Juan Company, Enrique
Bono, Vicente Boscà, Vicente Bolinches, José Antonio Esplugues,
José Vicente García y Francisco Pallás. El pasado mes de
marzo, en un restaurante de la ciudad, el club organizó una cena
que con la excusa de la entrega de trofeos de la última competición
local sirvió como presentación del club. Con la presencia del
alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, el presidente y su directiva
marcaron esa noche las distancias con el proyecto político del
alcalde y anunciaron la búsqueda de un terreno para sus prácticas.
El presidente del club, todo un conocedor de los entresijos de este
deporte, lanzó también aquella noche su particular visión del
golf. Saiz considera que la asociación entre golf y clases
sociales altas «está desfasada». «El golf ha sido
elitista», reconoce el presidente del club, pero «ahora su práctica
deportiva está al alcance de cualquiera».
Con tan
corta vida, el club de golf setabense no sólo ha movilizado ya toda
una masa social y ha logrado tener un recinto deportivo propio. Para
fomentar los alicientes de la competición entre sus asociados más
duchos, en sólo cinco meses se han disputado tres competiciones
propias. De ellas ya han surgido tres promesas como Esperanza
García, y los hermanos Esplugues. De los veteranos
destacan como los primeros ganadores jugadores como Enrique Boscà
o Juan Company. Y las mujeres no andan lejos de la competición
porque unas cuantas de ellas han tomado parte regularmente en estos
primeros contactos deportivos con éxitos reseñables.
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