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El 29 de mayo de 1976, cuando los primeros rayos de
libertad comenzaban a asomarse tras la muerte de Franco, un grupo de
jovenes estrenaban un sábado lluvioso en el Colegio Claret de Xàtiva
la obra Jesucristo Superstar, una opera rock compuesta por Andrew
Lloyd y Tim Rice y que había significado toda una revolución por
su carácter innovador, polémico y llena de pasiones. Tras su paso
por las pantallas y el teatro inglés, la obra fue representada en
España con Camilo Sesto en el papel de Cristo. Ahí comenzó todo.
Apenas
un mes hacía de la muerte de Franco cuando un pequeño grupo de
amigos que pertenecían al Grup Units de Xàtiva, organizaban un
viaje a Madrid para presenciar la obra Jesucristo Superstar, que
contaba con Camilo Sesto en el papel de Cristo, Tedy
Bautista como Judas y Angela Carrasco como María
Magdalena. La impresión fue tan tremenda al contemplar la fuerza de
esta opera rock en directo, que de vuelta a casa se plantearon la
loca idea de representarla ellos mismo en el grupo al que pertenecían,
aunque en un principio no sabían exactamente como.
Se trataba del
Grup Units, un conjunto de amigos compuesto por casi cincuenta
jovenes, repartidos en dos grupos bien diferenciados: los «mayores»
de 17-19 años y los «pequeños» de 14-15 años.
El teatro en Xàtiva
en esos momentos tenía como máximo exponente al Grup de Sant Pere
y poco más, pero los que regresaban de Madrid
pensaban que el proyecto era posible, y tras exponerlo al
grueso del Grup Units decidieron hacer la obra en película,
mediante una cámara de super-8. De hecho se grabaron muchas tomas,
pero finalmente se llegó a la conclusión de que lo que realmente
valía la pena era hacer la obra teatralmente, como lo habían visto
en Madrid.
Hubo un consenso
absoluto y Alfred Colás tomó el papel de Jesucristo, Fina
Hervás el de María Magdalena y Toni Guerola el de
Judas, como principales protagonistas. Entre todos decidieron que Víctor
Manuel Torres (actual director del Teatre de la Lluna) hiciese
las veces de director, o mejor dicho, pusiese un poco de orden en
los ensayos.
El dinero que tenían
lo invertían en comprar vestuario, zapatos y todo aquello que
necesitaban para representar la obra, y los ensayos fueron eternos:
horas y más horas en la casa de la abuela de Víctor, allá en el
Camí Sant Antoni. Participaban todos: los mayores y los pequeños,
ya que la gran cantidad de actores que tomaban parte en la opera
obligaba a que todos tuviesen su papel. Como no, recibieron la ayuda
de los «técnicos» de aquella época, Salvador Herrero y Vicente
Silvestre, siempre dispuestos a echar una mano. Entre todos
consiguieron crear un clima de ilusión y espontaneidad que era lo
que hacía falta para llevar a cabo este empeño.
Y llegó el día
del estreno en el Colegio Claret. El escenario estaba preparado con
los focos que no eran tales, sino tambores de detergente «Dixan»
forrados con papel de aluminio y una bombilla de 500 vatios. Nadie
se daba cuenta. Habían conseguido algún que otro «palet prestado»
de alguna obra, y un andamio cedido desinteresadamente por Floreal.
Todo estaba a punto y una fina lluvia les acompañaba desde horas
antes del estreno.
Desde las puertas
del colegio miraban nerviosamente los vehículos que podían bajar
por el puente, pero no bajaba nadie. Pero al final, el salón de
actos se fue llenando paulativamente de amigos, profesores,
familiares y publico en general hasta completar las 800 localidad de
aforo.
La obra sorprendió
a propios y extraños. El Grup Units había conseguido contactar con
el público en una obra tan espectacular como era Jesucristo
Superstar. Se habían programado únicamente tres actuaciones en el
Claret, pero al final, superaron las cincuenta por diferentes
pueblos y ciudades de la comarca y que finalizaron en una actuación
en el Teatro Principal de Valencia.
El 17 de agosto
representaron la obra en la Plaça de la Seu y más de 4.000
personas se acercaron para verla. El recinto se llenó por completo
y las calles adyacentes estaban abarrotadas de público que no podía
ver pero si oír las piezas musicales representadas en play-back.
Hoy 25 años
después, la obra Jesucristo Superstar, sigue siendo todo un
referente en el mundo de la operas rock. Está basada en los últimos
siete días de Jesucristo. El musical fue estrenado el 12 de Octubre
de 1.997 en el teatro de Mark Hellinger de Nueva York. Fue el primer
trabajo de estos dos compositores llevado a la escena profesional.
La grabación original en inglés con Lan Gilian como Jesús y
Murray Head como Magdalena, fue largo tiempo número uno de ventas
en las listas americanas.
En Londres, la
producción se estrenó en 1.972 y llegó a ser el musical con más
permanencia en cartel, con ocho temporadas y casi tres mil
representaciones.mientras que para los componentes del Grup Units
representó el inicio de ver el teatro, de escuchar el teatro, de
amar el teatro y el despertar de muchos de ellos a la vida.
Los primeros
rayos de libertad tuvieron afortunadamente emocionantes
consecuencias. Sólo hace 25 años de aquella noche lluviosa del 29
de mayo.
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