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Casi todos los españoles creen que todo el mundo tiene derecho a vivir donde desea. Sin embargo, un tercio considera que hay demasiados inmigrantes, (aunque creo que la proporción es más elevada) y respalda las medidas limitadas del Gobierno.
No obstante, yo estoy de acuerdo con los dos tercios restantes de españoles, ya que hoy en día, vivimos en un mundo libre. Sinceramente, a mi me daría igual casarme con un negro o con un judío. Simplemente me casaría con el porque le quiero, y su raza no es ningún impedimento. La verdad, detesto a los xenófobos. Como dice el dicho: «Todos somos iguales...», porque tenemos los mismos derechos «...y todos somos diferentes», porque cada persona tiene una distinta personalidad, y no por otra cosa.
Si nos paramos a pensar observamos que un 61% de la población, está de acuerdo con que no haya inmigrantes en este país. Yo, y los que están de acuerdo conmigo, solo somos un 39%. Un 33% no solo piden que los árabes y extranjeros se marchen del país, sino que piden medidas muy duras. Estos son auténticos racistas. El 62% dice que no tendrían que haber extranjeros en el país, ya que ocupan lugares de trabajo. Pero si este tanto por ciento se da cuenta, observará que hacen el trabajo que nadie quiere hacer. Aunque, ya que estamos en el tema, no me parece bien que encima, les paguen una miseria. Pero de esto ahora no estamos hablando.
Quisiera aclarar a un 52% de la población, que los que sean de otro país, no tienen porqué tener relación con las drogas, ya que así lo creen. Si hiciéramos un buen estudio descubriríamos que la mayor parte de vendedores de drogas, mas conocidos como camellos, son de nuestro país.
Hablemos ahora del rechazo. De cada 100 personas de nuestro país, 20 rechazan a los gitanos, 13 a los arabes, 9 a los judíos, 7 a los negros, 6 a los portugueses y 4 a los filipinos e hispanos. También de cada 100 personas solo 41 de ellas les da igual la raza de las personas. Eso nos da a la conclusión que en nuestro país hay unas 23.871.432 personas racistas, mas de la mitad de la población.
Así que pensemos. ¿De verdad todos somos iguales? Yo creo que según nuestra sociedad, no. |