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El miércoles 15 de agosto se abren la puertas de una
nueva oportunidad para dos jovenes novilleros que curiosamente
debutaron en una novillada con picadores al mismo tiempo. Fue también
en la Plaza de Toros de Xàtiva en la feria de 1999, y desde
entonces han venido luchando, sin excesiva suerte, para abrirse
camino en el difícil mundo del toreo. Ellos son Guillermo Descals,
de Genovés, y Fernando Salinas de Xàtiva, quienes compartirán
cartel, y oportunidad con el joven murciano Jorge Ibáñez. Tanto
Descals como Salinas sueñan con salir por la puerta grande.. Ser
matadores de toros es su objetivo. Enrique Grau, el empresario de la
Plaza de Toros de Xàtiva les ofrece una nueva oportunidad.
Guillermo
Descals tiene 24 años y desde que era muy pequeño acompañaba a su
abuelo a las corridas de toros. De ahí le vino la afición y cuando
tenía 16 años se hizo socio de la peña taurina de Xàtiva, para
poder ingresar en la Escuela de la propia peña. Siempre recordará
cuando toreó su primer novillo: «fue en Genovés en el año
1995 pero sólo era torearlo, ya que no podía matarlo»,
afirma.
Y también tiene
grabada en su memoria el día en que mató su primer novillo y la
sensación que se siente: «fue el 4 de octubre de 1997 en Hellín,
y en esos momentos piensas que ya has hecho algo grande, pero muy
pronto te das cuenta que sólo has comenzado un largo camino que
debes continuar con ilusión y muchas ganas, venciendo dificultades».
Después de
aquella novillada de 1997, Guillermo Descals participó
en otras 18 hasta el año 1999 donde debutó en Xàtiva con
picadores, «en una novillada que por ciento no tuve demasiada
suerte».
En el año 2000
participó en una sola novillada sin picadores, y es que las
oportunidad que les brindan los empresarios son mínimas, «las
novilladas no atraen a la gente, y por eso los empresarios no
arriesgan el dinero, pero es la única manera que tenemos de darnos
a conocer y por ello no dudamos en participar en la venta de
entradas y en lo que haga falta para poder torear».
Guillermo
Descals trabaja como
yesaire, y nada más terminar su trabajo acude puntual a la Plaza de
Toros de Xàtiva donde entrena diariamente y se prepara física y
mentalmente. Su futuro pasa por intentar ser torero y ser el mejor, «aunque
ya se que es muy difícil pero también lo ha sido para todos los
que ahora están arriba, y tenemos el ejemplo claro de El Califa,
que no ha dejado de luchar en ningún momento».
Sus preferencias
en cuanto a toreros está clara: «quien más me gusta es Vicente
Barrera por su forma de ser, aunque está claro que hay muchas más
figuras, como son El Juli o José Tomás que son verdaderos
monstruos del toreo».
La novillada del
15 de agosto, es para Guillermo Descals, «el día
en que me juego muchas cosas y donde sueño con hacer una gran faena
que pueda abrirme las puertas de otras plazas. No pienso en el
peligro, aunque sabes que enfrente tienes un novillo que puede
hacerte mucho daño, pero es más grande la ilusión que otras cosas».
LA
TRADICION TORERA DE FERNANDO SALINAS
Fernando
Salinas también sueña
con el 15 de agosto. Este joven setabense de 21 años ya nació son
la sangre torera en las venas, ya que no en balde fue bautizado en
la Plaza de Toros de Xàtiva. Su padre llegó a debutar como
novillero con picadores; su tío paterno también hizo sus pinitos,
y su otros tío materno, Juan Vicente Calatayud, lleva
años lidiando novillos.
Fernando
Salinas lidiaba su
primera becerra cuando apenas había cumplido 7 años, y cuando
cumplió los 15 mató su primer novillo en Santa Fe (Granada) en una
novillada donde participó junto con El Fundi.
Al igual que
Descals, participó en 1999 en la Fira de Xàtiva en su primer
novillada con picadores, y anteriormente había toreado unas veinte.
En Xàtiva fue el triunfador de la tarde, pero aún así le siguen
faltando oportunidades, «es lógico pensar que los empresarios
no quieran montarlas por que la gente no acude, y ahora todavía más
con lo de las vacas locas que no permiten la venta de carne. Ante
este panorama muchas de las novilladas tenemos que montarlas
nosotros, y su coste puede estar entre los 4 o 5 millones, así que
tenemos que hace maravillas para sacar el dinero de donde podemos.
Eso no ocurre con quien tiene un apoderado, que es el que pone el
dinero».
Fernando
Salinas suele entrenar
en ocasiones en el llamado Valle del Terro en la provincia de Madrid
en lo que se ha venido en llamar «las novilladas de infarto»,
ya que se matan novillos muy grandes -mucho más que los toros- y
muy malos, pero que sirven para prepararse para las novilladas
serias.
Para la novillada
del 15 de agosto Fernando Salinas ha puesto una ilusión
especial, «el año pasado me quede fuera de las fiestas de mi
ciudad y en esta ocasión tengo una sensación diferente a la que
sentía en 1999. Siento que estoy mucho más maduro y más motivado.
Las vibraciones son muy positivas».
Para Fernando
Salinas es fundamental tener la cabeza fría ante una
novillada, «sabes que te estas jugando la vida y tienes que
superar la fuerza bruta del animal con tu inteligencia. Si el toro
quiere puede cogerte, y eso tienes que combatirlo con tus propias
armas que no son otras que la inteligencia y la cabeza fría para
hacer lo que tu quieras. Con simples impulsos no se consigue nada».
Salinas
ha toreado por diferentes puntos de España como Ciudad Real, Avila,
Madrid, Salamanca, Barcelona, Cádiz, etc. y ya lleva marcado en su
cuerpo algunos de los sustos que dan los toros, «aunque a veces
duele más una cornada de un empresario, o quedarte fuera de una
corrida, que el daño que pueda hacerte el toro».
En cuanto a
preferencias de toreros, Salinas lo tiene también muy
claro, «no quiero imitar a nadie para ser una mala imitación, y
prefiero ser yo mismo, aunque está claro que si hay que decantarse
por alguien que te guste, ese es José Tomás. Sin olvidar a El Juli
o Enrique Ponce, dos auténticas figuras.
Fernando
cuenta con el apoyo de su familia, aunque apostilla que, «mi
padre y mis tíos están conmigo siempre, pero mi madre sufre mucho.
Ella sería feliz si mañana le dijese que dejo los toros, pero
también es feliz viéndome hacer lo que me gusta. Ella es la que más
sufre y la que me aguanta cuando tengo una mala tarde y si además
he tenido algún percance, tiene que cuidar de mi».
Son dos jovenes
novilleros con toda la ilusión del mundo, y que sin ninguna duda
merecen la suerte que están buscando.
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