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El legendario
Julio Iglesias, saltándose las barreras del idioma y la cultura, se
ha hecho con el triunfo en todo el planeta. Desde México hasta
Argentina y desde España hasta Japón, es un número uno en las
listas de éxitos musicales en el mundo. Y es que, el artista español
más internacional ha sobrepasado la cifra de 250 millones de
discos, ha grabado, en total, 76 álbumes y su ilustre carrera
musical ha sido recompensada con 2.600 discos de oro y platino. El
pròximo 18 de agosto lo podremos ver en la fira de Xàtiva. Sin
ninguna duda es el plato fuerte y la apuesta más arriesgada para
esta edición. El cantante no sólo quiere ser fiel a su público de
siempre, sino que espera conquistar a la nueva juventud. Julio es
Julio.
Julio Iglesias
presentó el pasado año en Madrid su último trabajo, Noche de
cuatro lunas. El resultado de la fusión de música española y
latinoamericana es «un álbum con cuatro fases, como la luna, y
de ahí viene el título. No se puede decir que sea tango, son
guaracha, cumbia o rumba, es una mezcla de culturas». Después
de 33 años pisando un escenario, se ha atrevido a interpretar la
canción de Alejandro Sanz Corazón partío porque «es un
tema que se oye hasta en la calle. Es una canción grandísima y la
versión de Alejandro, insuperable. Yo la canto peor pero con mucho
cariño», ha manifestado el cantante.
El cantante está
emocionado, feliz. Además del lanzamiento del vídeo Gozar de la
vida de su álbum Noche de cuatro lunas, Julio Iglesias
ha visto cumplido su gran sueño: comprarse una casa en España. La
increíble propiedad, situada en la Costa del Sol, concretamente en
Marbella, será el lugar donde permanecerá al lado de Miranda
Rijnsburger y sus cuatro hijos más pequeños. Julio Iglesias ha
manifestado en estos últimos meses que «ya he sobrevivido a
muchas guerras. Me encuentro feliz conmigo mismo y con cierta paz
interior, algo que puede parecer una cursilada pero que para mí es
algo primordial, porque repercute en todos los que me rodean. Con
los años, se ha acrecentado mi afán por hacer feliz a mi esposa
Miranda y a los niños»
UN
ACCIDENTE LE CAMBIÓ LA VIDA
Nació en Madrid
en el seno de una familia noble y desde niño, siempre quiso ser
deportista: futbolista profesional. Cuando jugaba como portero en el
equipo de fútbol del Real Madrid, sus aspiraciones se vieron
truncadas. A sus 20 años, un accidente de coche lo dejó semiparalítico
durante casi dos años. No había esperanza de que volviera a andar.
Para calmar su angustia, el enfermero que le cuidaba le regaló una
guitarra. Le apasionaba la poesía y para acompañar los versos
tristes y románticos que iba componiendo, aprendió a tocar este
instrumento.
Lejos de los
campos de fútbol y una vez recuperado, viajó a Londres para
estudiar inglés, donde algunos fines de semana cantaba en un pub,
el Air Port Pub, temas que eran populares por aquel entonces, de Tom
Jones, Los Beatles... Fue en Cambridge, donde conoció a Gwendolyne
quien sería su novia y, más tarde, uno de los éxitos musicales
que le lanzaron al estrellato.
DE
COMPOSITOR A CANTANTE
Un buen día,
llevó a una discográfica su primera canción con el fin de que algún
cantante famoso quisiera interpretarla. «¿Por qué no la cantas
tú?», le preguntaron en la compañía. Y así es como sucedió.
En 1968, se presentó al festival de música de Benidorm y lo ganó
con la canción La vida sigue igual. Durante la siguiente década,
las letras de sus canciones y sus románticas baladas, lo llevaron a
innumerables presentaciones a través de Europa, Asia y América
Latina. Se había convertido ya en un gran cantante.
Con el triunfo,
los viajes, y las ganas de vivir, a Julio Iglesias sólo le faltaba
poner un amor en su vida: Isabel Preysler. Con la que se casó en
1971 y tuvo tres hijos: Chabeli, Julio José y Enrique. Pero la
relación –insostenible en los últimos años- se fue a pique.
Julio Iglesias se
dedicó, entonces, a viajar por el mundo para dar a conocer su música.
Para hacerse con un lugar privilegiado en el ámbito musical. Y así
fue. En 1978, firmó un contrato con la CBS International y comenzó
a grabar en francés, italiano y portugués, además de español.
En 1983, recibió el primer y único Disco de Diamante. El premio le
fue concedido por el libro Guinness de los Récords, después de que
éste consiguiera vender sus discos en más idiomas que ningún otro
artista en la historia de la música. En 1984, grabó su primer álbum
en inglés, 1100 Bel Air Place, -logró ser Disco de Platino-
y un año más tarde, se le otorgó una estrella en el Camino de la
Fama de Hollywood. Conquistado el mercado anglosajón, Julio
Iglesias vuelve en la década de los noventa a sus composiciones en
español. El cantante no olvidará fácilmente el 8 de septiembre de
1997, la noche en la que el productor y compositor latino Emilio
Estefan le entregó el premio ASCAP: el más prestigioso honor de la
Asociación para las Artes. Era el primer artista latino que recibía
un galardón que había sido ganado con anterioridad por Frank
Sinatra, Ella Fitzgerald y Barbra Streisand, entre otros.
Con su penúltimo álbum, La carretera, se convirtió en el
primer artista español, que en un día de venta consigue un disco
de platino. Después de tantos triunfos, Julio Iglesias fascinante,
triunfador y con un excelente sentido del humor, está satisfecho
por toda su carrera. Ahora, el cantante, tras deleitar con su voz a
tantas y tantas generaciones, busca reconquistar no sólo a su
antiguo público sino también a la juventud, que según Julio «tiene
muy buen gusto». El artista español más famoso del siglo XX,
Julio Iglesias: una incomparable voz en el panorama musical
internacional.
El próximo 18 de agosto estará en Xàtiva.
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