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Llevan
dos años en un local que exteriormente puede ser identificado como
un garaje, un taller mecánico o como acogedor de alguna actividad
semejante. Sin embargo en su interior todo es magia y fantasía,
vida y sueños, realidad y ficción. Es el local de Gesteatre,
situado en la calle Conde de Urgell, y donde La Bicicleta Teatre
lleva a cabo sus ensayos, pero además acoge a todos aquellos
jovenes que quieren aprender a hacer teatro. La continuidad de La
Bicicleta está asegurada y la nueva hornada de actores debutará el
19 de agosto.
Será
en el Teatro Infantil representando la obra de Antoni Martínez,
Vicen Cerveró y Rafa Tomás, «El Princep y la Flor».
El debut de estos nuevos actores, que se presentan también como «La
Bicicleta Teatre», son jovenes interesados en el mundo del teatro y
que durante meses han estado trabajando en Gesteatre, y asistiendo a
talleres como el de Expresión Corporal impartido por Joan Giralt,
actor titulado por el Instituto del Teatro de Barcelona; el de
Educación de la Voz que impartió Pau Esteve, o el de
Iniciación al Teatro que dio Antoni Martinez, impulsor y
creador de Gesteatre.
En el local de
Conde de Urgell se encuentra todo lo que uno pueda imaginar que se
utiliza en el mundo de teatro: mascaras, vestuario, decorados,
maquillaje, luces, andamios...y todo ello desorganizado en una
perfecta organización. Por existir, existe hasta una nevera con
botes de refrescos y ...un jamón para la merienda. Quien desea
hacer un pequeño tentempié sólo tiene que depositar una moneda de
cien pesetas en el bote comunitario y servirse él mismo.
Al local de la
calle del Conde de Urgell acuden jovenes que un buen día
descubrieron el mundo del teatro como forma de comunicación y
expresión. Las puertas de Gesteatre están abiertas para todos
aquellos con inquietudes teatrales que quieran aprender. El esfuerzo
de estos jovenes les ha valido el primer contrato con la puesta en
escena de «El Princep i la Flor», y garantizan un futuro para la
Bicicleta Teatre, cuyos primeros componentes siguen perteneciendo al
grupo y siguen interpretando obras como la del mismo Princep, Històries
de Llit-Eratura, etc.
Se trata en
definitiva de que esta Escuela de Teatro sea el punto de partida
para la formación de futuros actores locales, y una alternativa a
un tiempo libre excesivamente tecnologizado.
Los jovenes
actores que ensayan en Gesteatre gesticulan, practican mimo,
desarrollan ejercicio físico, pronuncian lentamente sus papeles...
ante la mirada atenta de Antoni Martinez y de las mascaras
que duermen en una estantería, pero que parece que vigilan
silenciosamente los movimientos de aquellos.
Todo ello es la
magia del teatro. Aquella magia que vive intensamente y produce la
extraña sensación de no saber lo que es realidad y lo que es ficción.
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