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Las obras para la remodelación
integral del Canal de Bellús ya son una realidad. Con un retraso de
tres años respecto a las previsiones iniciales, el canal que trae
en agua a Xàtiva desde Bellús sufrirá un completa y necesaria
remodelación que garantice el suministro de agua potable para el
futuro. En su recorrido el Canal sufre algunos importantes
desperfectos que provocan pérdidas continuas de agua, por lo que se
hace necesaria la reparación. Algunos tramos todavía corresponden
a la época árabe, como es el de les Arcaetes d´Alboi, que en los
últimos meses han podido ser reparados y reutilizados, ya que no en
vano este tramo es de los más antiguos y característicos de
cuantos existen.
Los
árabes tenían que salvar dos dificultades orográficas para poder
traer el agua desde Bellús hasta Xàtiva, y lo hicieron de la mejor
forma posible: construyendo dos acueductos. El paso del tiempo obligó
a la construcción de otros paralelos, de estilo gótico, que en
algunos tramos coincidían con los originarios, al igual que ocurrió
con el Canal que atraviesa todo l´Estret de les Aigües, y que pese
a sus reconstrucciones y construcciones más modernas, se siguen
guiando por el mismo camino que iniciaron los árabes en su momento.
El más conocido de los acueductos que sirven de canal conductor del
agua es el de «les Arcaetes d´Alboi», que salva una vaguada del
valle de Bixquert, y que ha sido limpiado en los últimos meses para
garantizar su completa estructura,
En el tema del
agua Vicente Boix escribe en su libro, «Xàtiva, memorias
recuerdos y tradiciones», lo siguiente: «el pueblo godo
perdió su nombre y su poder en las orillas del Guadalete; y alzóse
gigante, impetuosa la raza árabe.
Desde aquella época
datan los recuerdos, que por todas partes presenta la provincia de
Valencia, los nombres armoniosos de sus pueblos, las leyes
inmutables que rigen su sistema de riego y las costumbres que la
civilización y la religión han hecho más suaves.
Durante su
gobierno, los alcaides hermosearon las ciudad, fortificaron su
castillo con robustos torreones, construyeron nuevos algibes y
azarbes, y abrieron por fin copiosas acequias, conduciendo las
deliciosas aguas de Bellús».
Pero desde
entonces ha llovido mucho, y nuevos tramos del Canal de Bellús se
han venido construyendo al paso del tiempo, y ha sido precisamente
el tiempo el que también ha deteriorado esta característica
construcción, por lo que se ha hacía necesaria una completa
remodelación, que no originará cortes importantes de suministro de
agua a la ciudad, según manifestó el alcalde Alfonso Rus, quien
aseguró que se han tomado medidas para que esto no ocurra.
Por ello, tanto al Consellería como el Ayuntamiento
han proyectado «obras paralelas», como la habilitación de
tuberías colaterales que garantizan el suministro mientras se
interviene en una franja concreta. Estas tuberías servirán de
provisionalidad según los tramos en que se vaya interviniendo.
Las obras tendrán
una duración de seis meses, y
su presupuesto global supera los 250 millones de pesetas. La obra
cuenta con importantes obras de albañilería para la reposición de
los tramos deteriorados y también de sustitución de conductos que
ya no van a utilizarse. Según el alcalde, las obras «podrían
provocar alguna avería y algún que otro pequeño corte, pero
seguramente eso no ocurrirá, ya que todo se ha planificado
perfectamente».
No está previsto
pues que entre en funcionamiento el depósito ubicado en la parte
superior del colegio Jacinto Castañeda, ya que es solo para un
abastecimiento de emergencia, aunque se ha probado ya con éxito según
manifestó el propio alcalde, quien dijo comprender la oposición y
preocupación de los padre, aunque reiteró su más completa
seguridad y confianza en este depósito, que según sus palabras está
prácticamente bajo tierra. El
primer edil setabense manifestó que «primero, no abastece a
toda la ciudad, sino a una tercera parte y, segundo, ha de
negociarse aún la llegada y gestión del agua con Egevasa para su
utilización en caso de necesidad».
La adjudicación de
las obras de rehabilitación y acondicionamiento del canal de Bellús,
pone fin a más de tres años de retraso de una obra calificada como
prioritaria por todas las administraciones pero cuya ejecución se
ha pospuesto en varias ocasiones. Su inversión global de 254
millones de pesetas.
Las
intervenciones que está previsto practicar son, por un lado, el
desvío provisional de agua, y, por otro, el acondicionamiento
progresivo de los accesos a las obras. Parte muy importante son, en
primer lugar, las obras auxiliares y las instalaciones para la
cloración que se encuentran en el Camino de Sant Antoni, poco después
de donde está ubicado el Belluset, que fue utilizado este verano en
algunas ocasiones, gracias a la cesión del agua por parte de los
regantes.
Todas estas
intervenciones iniciales permiten garantizar el suministro y que éste
no se vea mermado a pesar de las obras. La parte de mayor
envergadura de la intervención será la obra de fábrica, la
valvulería y la reposición de servicios. Las obras durarán
alrededor de seis meses. La longitud de toda la canalización
alcanza los 6.370 metros y su último cambio de trayectoria data de
los años 40, cuando alcanzaba 7.133 m.
Algunos tramos
del canal están llenos de vegetación e incluso han crecido árboles
en su interior debido al constante clima y humedad.
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