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Constituir una red de carácter
de municipios de carácter nacional que establezcan como eje de sus
políticas el desarrollo sostenible es el objetivo de la moción
presentada por el grupo popular, a través de su senador por
Valencia, Vicente Ferrer, en el pleno de la Cámara Alta. La
aprobación de esta moción supone que se traslade la experiencia
valenciana, la Carta de Xàtiva, que está obteniendo resultados muy
positivos, al resto del territorio nacional.
Se
trata en definitiva que los municipios establezcan la compatibilidad
entre el desarrollo económico, social y político con el respeto al
medio ambiente, indicó el senador popular.
Según Ferrer: «la
Carta de Xàtiva será el referente del desarrollo sostenible en
España». La iniciativa de apoyar esta Red de Municipios
nace de la colaboración entre el Grupo Territorial de Senadores de
la Comunidad Valenciana y la Diputación de Valencia, que se
reunieron por primera vez el pasado mes de abril.
«Con esta
propuesta nos estamos planteando la necesidad de pactar con nuestro
propio entorno, de llegar a un gran acuerdo de coexistencia con la
naturaleza que implique el mantenimiento de la diversidad biológica
para preservar la vida y el bienestar humano»,
apunta el senador valenciano.
Por todo ello,
«la actitud de las corporaciones locales es clave por tratarse de
las Administraciones Públicas más próximas a los ciudadanos; y
por ello, asumir la sostenibilidad como uno de los ejes
fundamentales de su desarrollo se está acreditando como uno de los
instrumentos más eficaces de implantación de los objetivos de la
Agenda 21».
La primera medida
de la Red ha sido realizar auditorías medioambientales que
establezcan los problemas del entorno natural de los diferentes términos
municipales. La auditoria marca un plan de trabajo para hacerles
frente y diseña un modelo de desarrollo sostenible que garantice la
conservación de los recursos y proteja la calidad de vida de los
ciudadanos.
Aprovechando la
presentación de la moción, el presidente de la Diputación de
Valencia, Fernando Giner, visitó el Senado para apoyar la
iniciativa de los senadores valencianos. Giner destacó que «para
la Diputación de Valencia presentar esta moción viene a respaldar
una iniciativa que siempre ha sido considerada como muy importante
en la defensa del medio ambiente». Giner acudió a Xàtiva
en mayo de del pasado año para dar plena salida al documento,
suscrito por los municipios valencianos y plasmada en un extenso
documento.
211
votos a favor, ninguno en contra y sólo 8 abstenciones
La moción
debatida en el Senado tuvo un amplio apoyo. Un total de 211
senadores emitieron un voto favorable; 8 se abstuvieron y no se
registraron votos en contra. Lo aprobado ayer equivale a una
proposición no de ley votada en el Congreso de los Diputados, por
lo que a partir de ahora el gobierno central ha de asumir la
aplicación del documento. Concretamente el Ministerio de Medio
Ambiente está obligado a impulsar la divulgación y cumplimiento de
este documento, a través de los cuaces que estime oportunos.
El control sobre
las administraciones locales ha de ser persistente una vez se
conozca en toda su dimensión La Carta. La Diputación de Valencia,
por su parte, se ha congratulado de la extensión de este proyecto a
un ámbito tan amplio. Tanto los impulsores de La Carta de Xàtiva
como los senadores que elevaron su rango a proyecto estatal confían
en la rapidez para su aplicación.
UN DESARROLLO
SOSTENIBLE
Un desarrollo
sostenible. Ese es el objetivo de la Carta de Xàtiva que claramente
indica que hacer lo contrario puede producir daños medio
ambientales irreparables y a situaciones irreversibles. El medio
ambiente tiene una serie de recursos que no son eternos, y por ello
es necesario el equilibrio que no ponga en peligro a las
generaciones futuras.
La Carta de Xàtiva
define su razón de ser en diferentes aspectos y puntos a
desarrollar en el futuro. De esta forma se afirma que: «en el
umbral del siglo XXI muchos son los cambios que están operando en
la sociedad. La velocidad sin precedentes del desarrollo tecnológico
y los rápidos cambios producidos por la innovación de las tecnologías
de la información, están modificando sustancialmente el modo de
vida de los ciudadanos, la forma de funcionar de las ciudades e
igualmente la identificación de los ciudadanos con su ciudad. En
las dos últimas décadas los municipios han
experimentado intensos cambios que han incidido positivamente en la
calidad de vida de los ciudadanos. Se han superado déficits históricos
con la creación y consolidación de infraestructuras básicas y la
dotación generalizada de servicios de todo tipo. Sin embargo parte
de ese bienestar se ha conseguido con un importante deterioro
ambiental. En consecuencia el actual modelo de desarrollo debe ser
replanteado. Las necesidades del presente deben ser satisfechas sin
comprometer las de las generaciones futuras, base del concepto de
desarrollo sostenible.
Todo ello
implica el mantenimiento de la diversidad biológica, y la calidad
del aire, agua y suelo a niveles suficientes para preservar la vida
y el bienestar humano, así como la flora y la fauna. La Conferencia
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo celebrada
en Río de Janeiro en 1992, propone un plan de acción de Desarrollo
Sostenible para el siglo XXI, denominado Agenda 21. Se trata de un
plan de acción de ámbito municipal con objeto de alcanzar un
Desarrollo Sostenible en todos los niveles: económico, social,
cultural y de protección al Medio Ambiente».
Este
Desarrollo Sostenible pretende que la velocidad de consumo de
recursos materiales, hídricos y energéticos renovables no supere
aquella a la que los sistemas naturales pueden reponerlos, y que la
velocidad con la que se consumen recursos no renovables, no superen
el ritmo de sustitución de los recursos renovables duraderos. Al
tiempo se hace referencia a que el ritmo de emisión de
contaminantes, no supere la capacidad del agua, aire y suelo de
absorberlos y procesarlos, lo que implica el mantenimiento de la
diversidad biológica, la salud pública y la calidad del aire, el
agua y el suelo a niveles suficientes para preservar la vida y el
bienestar humano, así como la flora y la fauna para siempre.
La necesidad de
un desarrollo sostenible surge por el hecho de que se está
excediendo la capacidad del mundo natural, malgastándose recursos
no renovables, y agotando los recursos naturales, al tiempo que se
contamina la tierra, el agua y al aire, provocando una situación de
insostenibilidad, que en un futuro puede ocasionar múltiples
problemas, algunos de los cuales ya se observan como es la acumulación
de CO2, y otros gases de efecto invernadero, en la atmósfera.
Por ello la Carta
de Xàtiva hace hincapié en la necesidad de llevar a cabo un
desarrollo sostenible partiendo desde el nivel más bajo posible,
como son las autoridades locales, ya que se trata del mejor nivel
para tomar decisiones ambientales y hacerlas en colectividad, al
poder transmitir los problemas a la comunidad.
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