|
La inauguración y apertura del nuevo Gran Teatro
de Xàtiva, ubicado en la Avenida de Selgas, ha venido a coincidir
casi plenamente en el tiempo cuando se cumplen 15 años del cierre
del viejo Gran Teatro que ocupaba la iglesia de Sant Domènec, ahora
en fase de rehabilitación. Aquel lamentable final tuvo lugar en
noviembre de 1986, y decimos lamentable por tal y como sucedieron
los acontecimientos, ya que efectivamente Sant Domènec pasó a ser
propiedad municipal, pero la nueva apertura de la sala jamás se
produjo pese a las promesas que pueden consultarse en las
hemerotecas.
El Gran Teatro de
Xàtiva ocupaba la iglesia del Convento de Sant Domènec y fue
inaugurado en la década de los años treinta, ocultando para ello
la base arquitectonica donde se ubicaba. Formaba el Gran Teatro un
conjunto de platea, anfiteatro y «gallinero», junto a unos palcos
que daban al lugar un cierto aire clacista muy acorde con la época.
Un enorme escudo de España, presidía la parte superior del
escenario.
El paso de los años
fue deteriorando la sala a la que apenas se le hicieron reformas
destacables pero sólo en la última época fue cerrado el «gallinero»
debido al peligro que representaba de hundimiento. El resto continuo
con sus butacas de skay pegajoso, y sus asientos de anfiteatro de
contrachapado.
El Gran Teatro de
Xàtiva era el referente del espectáculo en la ciudad en unos
tiempos donde los sainetes, las variedades y las revistas salían «de
provincias» varias veces al año. Fue también el Gran Teatro
escenario de grandes estrenos cinematográficos y de actuaciones
musicales, siendo además, una de las últimas de las que se llevó
a cabo, la del cantautor Raimón en 1985, un año antes del cierre.
El Ayuntamiento
había iniciado en 1982, después de que la iglesia y el convento
fuesen declarados monumento nacional, un expediente de expropiación
forzosa del edificio para que pasase a ser propiedad municipal ante
la negativa de los propietarios a vender al Consistorio. Con el
beneplacito de la Consellería de Cultura ,los lentos trámites
siguieron su curso, argumentando el Ayuntamiento que en el momento
en que la expropiación fuese una realidad se convertiría en teatro
municipal, para posteriormente albergar el edificio todo tipo de
actividades culturales, cívicas y musicales.
Cuando desde
Consellería se dio cuenta de que la expropiación era ya una
realidad, el entonces alcalde de Xàtiva Miquel Calabuig dio la
orden de forza la puerta de entrada y cambiar la cerradura del
local, pero se encontraron con que existía un arrendatario del
local -Eduardo Tormo- al cual pertenecían todos los enseres
-butacas, pantalla, sistema de proyección, documentación, etc, -y
no se había contado con él para nada en el proceso de expropiación.
Tormo no disponía de ningún contrato oficial, sino que era verbal
con los dueños del local, pero el Ayuntamiento trataba con él los
alquileres o cesiones del Gran Teatro para momentos puntuales, por
lo que conocían que Tormo tenía algo que decir al respecto.
Además el
Ayuntamiento no sólo se limitó a precintar y cerrar el local, sino
que además retiró de toda la ciudad las 13 carteleras donde se
anunciaban las películas del Gran Teatro. Estó provocó la
presentación de una demanda por parte de Eduardo Tormo por «allanamiento
de morada y abuso de autoridad», al no haber percibido ningún tipo
de indemnización por el cierre.
Tras este cierre
momentáneo el alcalde aseguró que las presentaciones falleras -a
punto de iniciarse-, se llevarían a cabo en el Gran Teatro, ya que
sería de nuevo abierto por parte del Consistorio, por cuanto el
Ayuntamiento había cumplido la orden de ocupación remitida por la
Consellería y la figura de un arrendatario era desconocida para
ellos.
Pero el Gran
Teatro nunca más fue abierto. la última presentación fallera que
se llevó allí a a cabo fue la de las falleras mayores de Xàtiva
de 1996: Eva María García Agustí y Merche Alandes Sixto, actuando
como mantenedores los periodistas Pepe Gutierrez y Conxa Navarro, y
estrenando mandato el presidente Agustí Perales.
Desde aquel
momento el Gran Teatro permaneció cerrado, y luego se cerró el
Cine Avenida y momentaneamente el Cine Saetabis, por lo que Xàtiva
estuvo durante un buen periodo de tiempo carente de salas de
proyecciones cinematográficas.
El Gran Teatro
comenzó a ser restaurado y sigue su lenta recuperación para un
buen día convertirse de nuevo en una gran sala cultural, enseñando
su estructura arquitectonica original. Pero todavía no se comprende
muy bien el porqué de las prisas por cerrarlo hace ahora 15 años,
si se sabía o podía intuirse que nunca más volvería a abrirse en
las mismas circunstancias en que estaba y que su recuperación
conllevaba muchos años por delante.
Ahora toma el
relevo el nuevo Gran Teatro, pero la sombra del viejo sigue estando
presente en la mente de la gran mayoría de los setabenses.
|