Las otras sharias

 
Safiya Hussaini se ha salvado de una muerte atroz: a pedradas, lapidada. Con medio cuerpo hundido en la tierra, una piara de hombres o mujeres hubieran acabado horriblemente con su vida lanzándole pedruscos en medio de sus eufóricos gritos de odio, de violencia, o quizá incluso de placer. Los gritos de una religión que ejecuta de esta manera a quien comete adulterio. Los cultos países de Occidente han puesto, también, su grito en el cielo, y han parado la ejecución de Safiya. Ha pasado en Nigeria, en una zona del país donde perviven costumbres que algunos han calificado de «medievales».
Safiya se ha salvado de esta ejecución. Pero ahora pueden matar a pedradas a otra mujer, también en Nigeria: se llama Amina Lawal. Los cultos estados de Occidente hemos salvado a Safiya. ¿Salvaremos también a Amina? ¿Qué argumentos vamos a utilizar para acabar con esta barbarie? ¿Que es poco delito el adulterio para ejecutar a pedradas a una pobre mujer? ¿Qué estamos condenando desde la cultura occidental? ¿El exagerado castigo de un delito pequeño, o la inhumana costumbre de matar legalmente a un semejante?
Dan vergüenza algunos editoriales de sesudos periódicos supuestamente progresistas, que han calificado la lapidación de «inhumana», y que han llamado a la abolición de este castigo en Nigeria y otros países de «costumbres fundamentalistas». Pero no se han dignado o no se han atrevido a relacionar esta pena capital con la pena de muerte en los Estados Unidos de América y otros países nada «fundamentalistas», donde a los que, cometiendo un delito, se les condena con una ejecución tan cruel o más que la lapidación o las pedradas: al fusilamiento, la silla eléctrica o el garrote vil. ¡Todo tan vil, tan inhumano, tan medieval y antiguo y cruel como la lapidación en Nigeria!
Los delitos pueden ser menos graves, más graves, o gravísimos. Pero lo que estamos intentando condenar es el castigo, que es el mismo para todos. Acabemos con esta atroz violencia, en Nigeria y en los mismísimos Estados Unidos de América. De lo contrario, todo volverá a ser una inmensa y repugnante hipocresía legal del mundo que llamamos «civilizado».

Rafael Plaza

LA CIUTAT de Xàtiva
Director: Vicent Soriano
C/ Forn del Vidre, 1 - 46800 XÀTIVA (Valencia)
Tel. 96 227 26 82 - laciutat@xatired.com
Depósito Legal: V-4512-1997

www.xatired.com - el primer portal de Xàtiva en internet