| |
El Museo del Almodí de Xàtiva mostrará en una gran exposición que
será inaugurada este mes de mayo, la colección de obras donadas por
los familiares de Francisco Bolinches a la ciudad, muchas de las
cuales han sido restauradas, debido a que presentaban malas
condiciones de conservación. Junto a las donaciones que conforman
una excelente colección, podrán verse las pinturas y esculturas que
ya poseía el museo del artista setabense, y todo hace prever que una
de las salas del Almodí quedará ya permanentemente con parte de la
obra de Bolinches, tal y como era el deseo de los familiares. LA
CIUTAT publica en este reportaje toda una serie de dibujos inéditos
de Francisco Bolinches realizados durante su estancia en la cárcel
Modelo de Valencia en el año1937.
Francisco Bolinches siempre mostró el deseo de que su casa en la
calle de la Enseñanza se convirtiese en un museo con la extensa obra
con que contaba, pero este deseo repetidamente mostrado en privado a
sus amigos y conocidos nunca llegó a concretarse documentalmente con
ninguno de los Ayuntamientos que gobernaron la ciudad. Posiblemente
el carácter desconfiado de Bolinches, y el hecho de que las
autoridades del momento no diesen el paso necesario, provocó que a
la muerte de Bolinches los principales herederos fuesen sus
familiares, quienes de inmediato comenzaron las negociaciones con el
Ayuntamiento para dar salida a la obra del pintor y escultor.
Las negociaciones siempre desembocaron en un callejón sin salida, ya
que era intención de sus familiares el que el Ayuntamiento
adquiriese la casa de Bolinches en la calle de la Enseñanza y la
convirtiese en el museo que siempre quiso el académico, a cambio de
la obra, pero por parte del Consistorio siempre se rechazó esta
posibilidad por entender que era inviable convertir la casa en museo
por los altos costes que esto representaba. Al final se optó por
parte de los familiares el donar una parte de la obra pictórica y
escultórica al Museo del Almodí y que fuese expuesta en una sala que
llevase el nombre de Francisco Bolinches, y que la casa fuese
adquirida por algún particular como así ocurrió posteriormente.
Ahora, la donación de los familiares podrá verse completa después de
una cuidada restauración, por lo que Xàtiva recupera la figura de
Francisco Bolinches cinco años después de su muerte en la residencia
de Barx.
Francisco Bolinches fue siempre un artista singular. Hombre de ideas
conservadoras, manifestó en reiteradas ocasiones que se casó con el
arte y con su ciudad, las dos pasiones a las que dedicó su vida.
Amigo de sus amigos, fue concejal y acérrimo defensor del patrimonio
histórico-artístico de su ciudad. Creador constante desde que apenas
tenía quince años y hasta casi su muerte, fue nombrado Académico de
Bellas Artes el 8 de junio de 1982, y tras este reconocimiento el
propio Boliches manifestó que «después de haber existido artistas
como Miguel Angel o el Greco, los premios no significan nada»,
aunque siempre se sintió orgulloso de ser el único setabense
nombrado académico.
Recibió multitud de homenajes tanto en su faceta de artista como por
su labor docente en Asturias, Teruel y Xàtiva.
Su escultura sin manos ni cabeza, creada durante su estancia en
París de la que se hace eco la prensa francesa y a la que bautiza
como «Xàtiva», y su famosa frase de «Xàtiva no tiene manos que la
trabajen ni cabeza que la dirija» y su ideología conservadora le
hacen pasar por la cárcel Modelo de Valencia en primer lugar, el
convento de Santa Clara de la capital valenciana, que fue habilitado
como cárcel después, y finalmente estuvo encarcelado en Benissanó.
En total estuvo desde agosto de 1937 al 19 de marzo de 1939 allí
realizó toda una serie de dibujos que LA CIUTAT publica en estas
páginas, y que son completamente inéditos. Es curiosa la anécdota de
que Bolinches es obligado durante su estancia en la cárcel a limpiar
la ciudad de Valencia durante las noches para que por el día no
tuviese ganas de dibujar. Aún así hace dibujos a la gran mayoría de
los presos allí encarcelados
La enfermedad de Alzheimer y otras dolencias obligan a su ingreso en
una residencia de Barx en los últimos meses de su vida. El 14 de
diciembre de 1996 fue nombrado hijo predilecto de la ciudad y se
rotuló su nombre a la Calle de la Enseñanza que pasó a llamarse
también «o de Francisco Bolinches». En aquellos momentos Bolinches
ya no era consciente del homenaje. Falleció el 26 de febrero de 1997
y la capilla ardiente quedó instalada en la Casa de la Cultura.
Todos los actos institucionales fueron suspendidos y las banderas
ondearon a media asta con crespones negros.
Los medios de comunicación fueron unánimes al titular su muerte como
«adiós al gran patriarca del arte».
Su arte podrá verse de nuevo en esta magna exposición. |
|