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Hace poco más de
un año Miguel Soro iniciaba su andadura profesional en el mundo del
ciclismo después de varios años buscando dar el salto definitivo a
donde muy pocos consiguen llegar. Fue el equipo Jodofer -ahora
Matasica- quien se hizo con los servicios de Miguel Soro la pasada
temporada después de que el corredor de Xàtiva tuviese un año
realmente espectacular con victorias de etapa en la vuelta a Alava y
en el Circuito Montañés. En la Vuelta a Sedaví Miguel Soro consigue
segundos y terceros puestos, y es precisamente ahí donde Soro pasa
al profesionalismo. Su debut no ha podido ser mejor.
Miguel Soro declaraba en el mes de febrero del año 2000 a esta
revista que el año 2001 estaba marcado en su mente para dar el salto
al profesionalismo. En esa misma entrevista manifestaba también que
era consciente de la dificultad que entrañaba pasar a engrosar las
filas de un equipo español, por la escasez de estos, (solo cinco
para más de 3000 ciclistas aficionados) por lo que apostaba
claramente por la posibilidad de recalar en algún equipo italiano o
portugués.
Desde que apenas tenía nueve años Miguel Soro ya quería ser
ciclista. Su vida la ha pasado encima una bicicleta en las filas de
la Escuela de Ciclismo de Castelló de la Ribera, el Velo Club
Pedalier, el Dos Ruedas, el Santa Clara, y el Banaka de Fede Echave,
donde Miguel Soro ya comienza a labrarse su futuro como ciclista
profesional. Será en la temporada del año 2000 cuando destape toda
su esencia de bravo corredor con victorias de etapas en importantes
vueltas y segundos y terceros puestos, incluso competiendo con
corredores profesionales.
Matasica ficha a Miguel Soro que inicia su andadura en el ciclismo
portugués y lo hace ligeramente lesionado en una rodilla, lo que le
obliga a competir al principio un poco al remolque de sus compañeros
de equipo, «un equipo donde la humanidad y el compañerismo sobresale
por encima de otras consideraciones», señala.
Superados los problemas en la rodilla Miguel Soro consigue el ritmo
necesario de competición y muy pronto se da cuenta que el ritmo
portugués en nada se parece al de las carreras españolas, «allí se
sale desde el principio como si la carrera tuviese un sólo
kilómetro. Al principio creía que nunca podría ir a ese ritmo.
Cuando menos te descuidas estás en la cola del pelotón y es muy
difícil entonces colocarte en los puestos de cabeza». Pero Miguel
Soro se adapta perfectamente al ritmo que se marca en las
competiciones y se sorprende a él mismo cuando consigue imponerse al
sprint en una etapa de la Vuelta Philips y otra en la Avimota, «yo
sabía que era rápido y podía pelear en los sprints pero no creía que
lo fuese tanto». Precisamente uno de los sprints lo consigue
imponiéndose al italiano Mario Traversoni, ganador de etapas en el
Tour de Francia y Giro de Italia.
Estos dos triunfos de etapa provocan una mayor confianza en Miguel
Soro y un respeto por parte de sus rivales, ya que conseguir un
triunfo en el campo profesional está solo al alcance de unos pocos.
De ahí que en la temporada que ahora comienza Miguel Soro ya
desearía que fuese como la anterior, aunque en el fondo espera
superar esas dos victorias parciales, «lo dificil es comenzar a
ganar, pero cuando lo haces te marcas objetivos mucho más ambiciosos
aunque sabes que es muy complicado, fundamentalmente porque el salto
de amateur a profesional es muy grande, y las victorias se ponen muy
caras».
Miguel Soro es junto a otro compañero de equipo, el especialista en
las llegadas al sprint y es la confianza que tienen sus compañeros
en él lo que le obliga a lanzarse a una velocidad de vértigo cuando
es necesario, «si no fuese de esta forma, sería imposible jugarte la
vida como lo hacemos. Cuando tus compañeros te arropan y se llevan
en volandas hacia la meta es obligado a que tu respondas con todas
tus fuerzas».
Miguel Soro está contento con su equipo, «es un equipo pequeño de
doce ciclistas que tienen las cosas muy claras. Su primer objetivo
es triunfar y destacar en Portugal y después en otras pruebas como
las que se celebran en España, ya que saben que este país es una
potencia mundial. El equipo Matasica es de los que se denominan de
segunda categoría, es decir, que no corre ni el Tour ni el Giro que
está reservado a los equipos de primer nivel en el pelotón mundial,
pero si que corre otras pruebas del calendario internacional».
Miguel Soro acaba de participar en Navarra en el Gran Premio Miguel
Indurain, y durante este mes de mayo correrá la Vuelta a Alcobendas,
la Vuelta a Asturias y el Campeonato de España, lo que le servirá
para ponerse totalmente a punto. Estas carreras pueden servir para
que otros equipos españoles o italianos de primer nivel se fijen en
el corredor de Xàtiva, «lo que tengo claro es que ahora vivo del
ciclismo profesional y siempre aspiras a lo máximo, pero de momento
no me importa correr en Portugal por el gran nivel del que antes
hablaba».
Miguel Soro inicia su segunda temporada en el campo profesional con
más ilusión si cabe que el año anterior. Queda mucho camino por
recorrer y facultades no le faltan. Así lo ha demostrado en su
primer año. El futuro pues, es esperanzador. |