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Los incendios forestales han arrasado en los últimos años miles de
hectáreas en los montes valencianos cuya regeneración tardará
decenas de años. Las comarcas de la Costera, la Canal de Navarrés y
la Vall d´Albaida no se han librado de estos sucesos que provocados
o fortuitos han supuesto un grave problema para el medio ambiente,
ya que la de forestación que provoca el incendio, incide en gran
medida sobre la flora y la fauna. Por ello cada vez son mayores los
medios que se emplean para acabar con el fuego. Este año las altas
temperaturas de julio ya han jugado más de una mala pasada.
La Generalitat Valenciana iniciaba el pasado 15 de junio la campaña
de máxima alerta contra los incendios forestales, con el fin de
intentar evitar en lo máximo que los montes sigan ardiendo como ha
venido ocurriendo en los últimos años. Sin ir más lejos, el término
municipal de Llanera de Ranes sufría un pequeño incendio a finales
de ese mismo mes y cuyas llamas eran perfectamente visibles desde
toda la comarca de la Costera. Afortunadamente pudo ser sofocado en
pocas horas, todo lo contrario a lo que han sufrido los montes de la
Canal de Navarrés, donde han ardido miles de hectáreas en los
últimos veranos y cuyas consecuencias todavía son perfectamente
apreciables en la zona de Enguera y Navalón.
La campaña de máxima alerta establece una guardia permanente para la
vigilancia y extinción de incendios con todos los medios aéreos y
terrestres -9 helicópteros, 7 aviones, 66 grupos de brigadas
forestales y 28 autobombas- que en el caso de la provincia de
Valencia se concretan en 4 helicópteros, 2 aviones, 28 grupos de
brigadas forestales y 9 autobombas.
A todos estos medios hay que sumar los que la Consellería de Medio
Ambiente dedica a la prevención, y a todos los medios técnicos y
humanos del resto de los organismos locales y provinciales
implicados: Consorcios de Bomberos, Protección Civil, Guardia Civil,
etc.
Asimismo el Gobierno central tiene preparados otros veinte medios
aéreos de cobertura nacional a la atención preferente de la
Comunidad Valenciana, mientras que las comunidades limítrofes a la
nuestra han ratificado el convenio de colaboración en materia de
prevención y extinción de incendios. En concreto, la Dirección
General de Conservación de la Naturaleza, ha puesto a disposición de
la Comunidad Valenciana un total de 6 hidroaviones, 5 Air Tractor, 3
brigadas helitransportadas, 2 aviones ACQ, 2 helicópteros para
coordinación y observación, 1 avión grande de carga en tierra y 1
helicóptero bombardero de agua.
De hecho, por segundo año consecutivo, del 1 de julio al 30 de
septiembre, se ubicarán en el aeropuerto de Manises los dos aviones
del Ministerio de coordinación y observación, que actuarán de forma
preferente en la Comunidad Valenciana, aunque darán también servicio
a otras comunidades.
En total casi 9 personas y un presupuesto cercano a los 67 millones
de euros serán destinados a preservar el medio ambiente y luchar
contra los incendios.
En esta campaña se ha aumentado el número de rutas de vigilancia
aérea y se ha implantado el proyecto «AEROCOM» que permite la
transmisión de imágenes de video en directo desde un medio aéreo
hasta el Centro de Coordinación de Emergencias, además de instalar
la tecnología GPS en los vehículos de emergencia para su
localización por vía satélite y de 12 satélites en distintas zonas
para la detección temprana de incendios forestales.
Pese a que los incendios forestales siguen siendo una constante cada
verano, las medidas de prevención han permitido, según fuentes de la
Consellería de Justicia y Administraciones Públicas, que entre enero
y mayo del 2002 se hayan producido 76 incendios forestales que han
afectado a 82,53 hectáreas, lo que supone la mejor cifra de toda la
serie histórica en la lucha contra los incendios, -una media de 1,09
hectáreas quemadas por incendio-. |
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