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La Cabalgata del
Ninot es un acto multitudinario en el que las comisiones falleras a
modo de cortejo carnavalesco desfilan ataviados con disfraces
alusivos al tema genérico de cada una, satirizan, hacen broma o por
el contrario homenajean temas y personajes, por lo general de
rabiosa actualidad.En sus orígenes, ni ésta era la filosofía del
acto ni el nombre que hoy recibe. Surgió en Valencia en 1932, creada
por el Comité Central Fallero, y se la llamaba Cabalgata del Foc,
teniendo más de exaltación de glorias que de comparsa satírica o
burlona. Dos años más tarde, con el nacimiento de la primera
exposición del Ninot en los sótanos del Mercado Central, la
cabalgata del Foc cambió su nombre por el actual, del Ninot, dado
que la finalidad de la misma era el traslado hasta la exposición del
Ninot que más gustaba a cada comisión de entre los que se plantarían
en la falla de cada una ese año.
La Cabalgata realmente se convierte en lo que hoy en día es en 1935,
cuando se organiza un concurso entre todas las comisiones falleras
que conducen su ninot a la exposición, bajo el patrocinio de la
Asociación de Artistas Falleros. Esta idea aún no oficializada se
consagrará como tal al año siguiente cuando el Comité Central
Fallero organice oficialmente el concurso con unas bases oficiales y
publicadas.
Tras el paréntesis que va desde 1937 al 1939 propiciado por la
Guerra Civil, el año 1940 volverá a encontrarse con este festejo,
que será el primero de los que se realiza aquel año, exactamente el
13 de marzo.
Con el avance de los años y la valentía de los falleros en el
tratamiento de la sátira y burla de la temática desarrollada en sus
respectivas comparsas y carrozas, el asunto preocupa a las
autoridades que intentan a través de la censura evitar escenas “de
mal gusto”, por lo que comienzan a menguar las comisiones que
desfilan, y muchas de ellas llevan el «ninot» de por libre sin
organizar comparsas.
Entrados ya en la década de los cincuenta, la Cabalgata viene
sufriendo cribas y peinados muy estrictos por la censura
institucional que desea evitar cualquier tipo de espectáculo de mal
gusto, los falleros vienen siendo acusados con frecuencia de
bebedores y faltos de esa “graciosa elegancia” que tenía que hacer
grande y vistosa la fiesta fallera.
En esa misma década de los años cincuenta se rompe la tradición que
daba nombre a la cabalgata, la Exposición del Ninot estaba ya
inaugurada varios días antes de que se celebrara la tradicional
Cabalgata del Ninot, pero esta se celebró igualmente.
Contra todo pronóstico, la Cabalgata del Ninot (el nombre sólo será
honorífico) se mantendrá hasta la actualidad, y no sólo eso, sino
que se extiende por las diferentes poblaciones donde se plantan
fallas, como es el caso de Xàtiva, donde queda instaurada como un
festejo más del calendario oficial de la fiesta, y donde se pretende
llevar a cabo una crítica mordaz de la actualidad local, nacional e
internacional, que no siempre cae excesivamente bien a los
implicados en la crítica. |