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Cuando se habla de
Taquigrafía siempre se hace referencia el inventor dela misma:
Francisco de Paula Martí, el setabense ilustre nacido en Xàtiva que
ha merecido el reconocimiento de todo el mundo, pero no se habla
tanto de su hijo: Angel Ramón Martí, que también fue un
sobresaliente taquigrafo, hasta tal punto de ser el organizador del
servicio taquigráfico de las Cortes de Portugal, tal y como consta
en un contrato que reproducimos textualmente en este reportaje.
En el año 1820, Angel Ramón Martí,
hijo de Francisco de Paula Martí, se trasladó a Lisboa para
organizar el servicio taquigráfico parlamentario de las Cortes de
Portugal, en virtud de un contrato autorizado por su padre.
Dicho contrato
expresaba:
«Los abajo
firmados de un lado D. Francisco Crespo de Tejada en nombre de los
señores Baille Ferreyra y Compañía vecinos de Lisboa y de otro D.
Francisco de Paula Martí, catedrático de Taquigrafía de esta Corte,
en nombre de mi hijo D. Angel Ramón Martí, también taquígrafo muy
inteligente, hemos convenido lo siguiente.
Que habiendo yo
D. Francisco Crespo de Tejada recibido carta de 8 del corriente de
los mencionados señores Baille Ferreyra y Cía. para buscar y ajustar
un taquígrafo muy inteligente para que pase a Lisboa a desempeñar
dicha ciencia por cuenta del gobierno de Portugal y con preferencia
el hijo del Sr. Martí, el que deberá:
1o.) Escribir en
las sesiones próximas y sucesivas de las Cortes de aquel reino
durante dos años que ha de residir en aquella capital por cuenta de
aquel Gobierno.
2o.) Que se
obliga a enseñar desde su llegada la ciencia de Taquigrafía a los
alumnos que determine aquel mismo Gobierno y durante los tiempos
intermedios que no haya Cortes y plantificar y dirigir la oficina de
redacción.
3o.) Que su
conducta debe ser cual corresponde a su carácter a un empleado del
Gobierno para guardar la reserva debida en los casos que se requiera
y enseñar a los jóvenes en toda la extensión del arte y con aquella
prudencia propia de un director y maestro.
2o. Yo D.
Francisco de Paula Martí, enterado de las cláusulas del artículo
anterior me conformo en nombre de mi hijo al cumplimiento de todas
ellas en la inteligencia de que siendo muy necesario que para
asistir y llevar al corriente las sesiones de Cortes, enseñe con
anticipación a algunos jóvenes lo que sea posible para que le ayuden
en ellas y desde luego me obligo a que se ponga en camino para
Lisboa a la mayor brevedad.
3o. Que en
virtud de las órdenes de los señores Baille Ferreyra y Compañía y en
consecuencia a las obligaciones a que queda sujeto D. Angel Ramón
Martí, hemos acordado y convenido ambas partes que el Gobierno
portugués le ha de pagar por sueldo anual un ciento de reis en
moneda de ley a contar desde el día que sea presentado al Gobierno
por dichos señores Baille Ferreyra y Compañía a pagar mensualmente y
que además para el viaje de ida se le ha de dar 4.000 reales vellón
metálico, la mitad en Madrid y la otra mitad en Lisboa a su llegada.
4o. y último. Al
cumplimiento de lo declarado en los artículos antecedentes me obligo
yo, D. Francisco de Paula Martí, y yo, D. Francisco Crespo de Tejada
en nombre de los señores Baille Ferreyra y Cía. de Lisboa; y lo
firmamos por cuatriplicado, dos para cada parte, en Madrid a catorce
de noviembre de 1820".
A los pocos días
aparece un aviso en la «Gazeta de Lisboa» que anuncia que se
encontraba establecida en la capital un Aula de Taquigrafía regida
por el Maestro Angel Ramón Martí, pagado por el Gobierno para dar
lecciones a todas las personas que se quisieran habilitar para
servir de Taquígrafos en las Cortes.
En 1822, publicó
en Lisboa «Tachygrafía Portugueza», adaptación del sistema de
su padre al portugués que realizó en colaboración con Pedro
Barinaga, que había sido condiscípulo suyo en Madrid.
Mientras Angel Ramón Martí Martí permaneció en Lisboa, su padre
estuvo con él muriendo en la capital lusa en 1827 donde permanece
enterrado. Luis Martí siguió los pasos taquigráficos de su padre
durante toda la vida. |