| La nueva Ley de Ordenación Territorial,
en caso de ser aprobada a principios de año, incidirá
notablemente en Xàtiva, ya que obliga a los municipios con
cascos históricos declarados, a invertir preferentemente
la mitad de lo que obtengan por la venta de suelo público
procedente de urbanizaciones. Esta medida afectaría al casco
histórico de Xàtiva que vería toda una serie
de inversiones a realizar.
Cada vez que se lleva a cabo una urbanización, los promotores
están obligados a ceder una parte del suelo a los municipios,
y si el Ayuntamiento decide vender este suelo, deberá invertir
la mitad en el casco histórico, bien sea para comprar y rehabilitar
edificios o bien para la adecuación de estas zonas históricas
mediante la reparación o colocación de nuevos viales,
así como de diferentes infraestructuras, incluyendo los servicios
de agua, gas, alcantarillado, etc.
Pero la ley tiene múltiples coletilas que la hacen ser muy
vulnerable. En estos momentos existe una demanda interpuesta por
el partido socialista de Xàtiva contra el equipo de gobierno
del PP por la venta de unos solares procedente de suelo público,
cuyo dinero fue destinado a la construcción de tres fuentes
y para pagar parte del gran teatro.
Desde el equipo de gobierno se asegura que la inversión del
dinero público puede realizarse en cualquier partida siempre
y cuando sirva para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos,
aspecto este que indica que igual puede invertirse en el casco histórico
que en cualquier otra parte de la ciudad si necesita mejoras urgentes.
Por ello desde diferentes ayuntamientos se han llevado a cabo interpretaciones
distintas de la ley, incluso los letrados no aciertan a ponerse
de acuerdo a la hora de analizarla.
Por ello no es de extrañar que el nuevo borrador de la ley
siga siendo confuso, ya que abre la posibilidad de que la mitad
del dinero procedente de la venta de suelo público vaya a
parar a lo que se denomina «zonas degradadas», es decir,
otros espacios urbanos que no necesariamente tienen que estar en
los cascos históricos, ya que tampoco explica si estas zonas
degradadas es para aquellos municipios sin casco histórico
declarado, por lo que se podría seguir invirtiendo en lugares
ajenos.
También asegura la nueva ley que existe una tercera opción
como es la de adquirir suelo sobre el que poder edificar viviendas
de protección oficial.
El borrador de la nueva ley está en estos momentos en periodo
de alegaciones y ha sido criticado por haberse tramitado en periodo
estival, y sin consenso de todos los grupos políticos.
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