| En ningún caso se admite la Federación
entre comunidades autónomas/regiones autónomas».
(Constituciones de 1931 y 1978: II República y Monarquía)
Los barones del PSOE e incluso Maragall y Zapatero han argumentado
en sus últimos actos pre-electorales -no ha pasado desapercibido
el abrazo tan efusivo que el secretario general dió al líder
catalán en la plaza de toros madrileña así
como su presencia con trato y ubicación destacados en el
escenario- la necesidad de una «España Plural frente
al modelo totalitario, centralista y no dialogante del PP».Esta
aseveración en apariencia correcta o positiva esconde y oculta
los oscuros intereses y las pretensiones de Maragall. Dentro de
esa «España Plural» socialista se integra e incluye
diluído, el Plan o Proyecto Maragall.
Éste forma parte en un considerable porcentaje, del proyecto
de Estado de Zapatero que recalca su «Pluralismo» y
respeto a las autonomías, estatutos y voluntades cívicas
de las nacionalidades y regionalidades del Estado Español.
No lo dudo y así ha de ser. Pero desconfío como valenciano
de algunos aspectos. Hablar de una España o Estado Plural,
Plurinacional, es una realidad evidente. El modelo estatal no es
unitario como en el anterior régimen y se acabó aquello
de «Una, Grande y Libre». Admito y defiendo como autonomista
que soy, la necesidad de reformar actualizando, el vigente modelo
estatal.
Contra esta situación que es políticamente mejorable,
cabe plantearse reformas por el momento dentro del marco constitucional
-reformar la Carta Magna de 1978 sería positivo pero actualmente
difícil y complicado incluso controproducente- que nos hagan
avanzar y acaben con estas diferencias discriminatorias. Hasta aqui,
si ésto es lo que Zapatero pretende, correcto. Ahora bien,
si su proyecto plural y renovador pasa por conceder todas las pretensiones
y cuota de participación o poder a Maragall, si su idea de
Estado Pluralista le obliga a tener que aceptar confederaciones,
federaciones, uniones de cualquier tipo por moderadas que parezcan
-aunque sea comercial-empresarialmente-, euroregiones entre antiguos
territorios de Coronas medievales no vigentes hoy en dia, etc...pues
va mal encaminado Zapatero. Además, no todos los afiliados
del PSOE están de acuerdo.
Existe división interna sobre el federalismo maragallista
aunque se de imagen unitaria o de formar una piña en torno
a Zapatero. No se deja de ser o sentir socialista por no apoyar
el Plan Maragall La mayoría de los ciudadanos de esas autonomías
(Valencia, Aragón, Baleares...) no estamos por esa unión-federación-euroregión
por inofensiva y benigna que nos la venda Maragall. Supondría
anexionismo, integración, atentado contra las identidades,
creación de bloque-federación rupturista, riesgo de
autodeterminismo, soberanismo, separatismo y violación del
marco constitucional. Cabe recordar a monárquicos o republicanos,
federalistas o autonomistas, autodeterministas o soberanistas e
incluso a los nacionalistas extremos -independentistas- que no resulta
mera ni azarosa la coincidencia entre las dos constituciones.
Tanto la republicana de 1931 como la monárquica de 1978 no
admiten la federación, agrupación o unión entre
regiones o autonomías. Entiéndase claro está,
que se refiere a uniones político-territoriales, legislativo-jurídicas
e institucionales-administrativas.Maragall-Ibarretxe & Cía
lo saben. Por eso, mientras choquen con el marco constitucional
-obstáculo para ellos-se atreven moderamente a hablar de
«euroregiones» comerciales. Si plantearan sin tapujos
las verdaderas pretensiones político-territoriales ocultas
el rechazo cívico sería mayoritario. ¿España
Plural, un Estado Plural? Sí pero... No crean que critico
el Plan Maragall por gusto ni apoyo un estado centralista enfrentado
con autonomías y menos unitario o totalitario. Como progresista,
socialdemocráta, autonomista y nacionalista moderado valencianista
defiendo avanzar aumentando las competencias autonómicas
y el autogobierno. Mayor cuota de poder, incremento de la gobernabilidad,
potenciación prioritaria de lo autóctono -identidad-
más instrumentos de autogestión administrativa, más
y mayores transferencias-ayudas-subvenciones-fondos-inversiones,
reducción porcentual de impuestos estatales, incremento de
la recaudación económica fiscal-tributaria de las
autonomías, reforma actualizadora y ampliativa de estatutos
sin federaciones ni euroregiones libre e independiente-autosuficiente,
potestades legislativas; etc.
Es preferible seguir como estamos pero alcanzando las máximas
mejoras autonómicas. Si hipotéticamente se nos planteáse
el federalismo, nuestra autonomía no habría de estar
supeditada a ninguna otra, sino libre e independiente -sin que ésto
signifique separatismo-.¿»Pluralidad estatal Federal»?
Sí pero sin planes Maragall- Ibarretxe que arrastren a quienes
deseamos seguir siendo libres y diferenciados con identidad propia
dentro del Estado Plural. ¿Federalista yo? Si, pero no maragallista.
Mejor solos que mal acompañados.Y es que las malas compañías
no son buenas ¿O no?.
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