| El Boletín Oficial del Estado ha publicado
el Decreto oficial por el cual el Convento de las Clarisas ha sido
declarado finalmente bien de interés cultural, tal y como
propuso el Consell Valencià de Cultura a la Consellería
y el organismo autónomo al gobierno central, por lo que el
conjunto monumental quedará protegido a partir de este momento
y no podrá llevarse a cabo en él ninguna acción
que pueda cambiar su uso habitual. Ello implica incluso cualquier
actuación urbanística en sus inmediaciones ni ahora
ni en un futuro, por lo que el Convento podrá ser visitado
en un futuro y podría albergar actividades culturales o educativas.
El Consell Valencià de Cultura decidió aprobar un
informe por el que se recomendaba a la Consellería de Cultura
que el Convento de las Clarisas fuese declarado Bien de Interés
Cultural, proponiendo que su gestión fuese en un futuro pública
o semipública. Al mismo tiempo instaba al organismo autonómico
a que tomara las medidas cautelares necesarias para preservar los
bienes que las monjas sacaron del convento antes de abandonarlo,
y que en ningún caso debían salir de la Comunidad
Valenciana. Las obras se encuentran en la orden que las clarisas
tienen en Canals, donde fueron a ubicarse las religiosas, y donde
pese a que se les ha instado a devolverlas, siguen allí,
aunque con la declaración de BIC es de prever que la situación
pueda dar un cambio radical. Además las religiosas tienen
una orden municipal por la que se les insta a abonar al Ayuntamiento
la correspondiente contribución y tasas municipales del edificio,
así como con sus obligaciones fiscales que hasta este momento
les era condonada, pero que tras su acción llevada a cabo
con nocturnidad y alevosía, ha sido necesario tomar toda
una serie de medidas de presión.
El informe fue encargado a la comisión por el propio presidente
del CVC, Santiago Grisolía, y hacía una propuesta
de acuerdo sobre el edificio y sobre los bienes que las religiosas
sacaron del mismo, y que según todas als fuentes de expertos
consultadas pertenece a la ciudad, ya que si bien es cierto que
la propiedad es de las religiosas, estas lo fueron atesorando gracias
a las donaciones de instituciones y particulares a lo largo de los
siglos, debido en gran manera a su vinculación con Xàtiva,
ya que las religiosas tuvieron presencia en Xàtiva desde
1325.
El director del museo del Almodí, Marià González
hizo ya un estudio, tanto del monumento y de sus contenidos, con
aporte de fotografías, cuando era concejal de cultura en
la época socialista, pero en aquellos momentos no fue declarado
BIC, por lo que se espera que sea ahora cuando la Consellería
inicie el expediente para esta declaración.
El informe del CVC, tenía un doble aspecto artístico
y jurídico, ya que se consideraba que tanto el edificio como
su contenido son una misma unidad que debe preservarse, por lo que
la Consellería tendría una mayor presión sobre
los bienes ahora fuera de la ciudad, que podrían volver en
un futuro inmediato.
Por ello el CVC instaba al gobierno valenciano a que declarare el
Convento Bien de Interés Cultural antes que nada, y que posteriormente
preservase los bienes que las clarisas se llevaron a Canals, y que
deben ser bien conservados. Se trata sobre todo de objetos litúrgicos,
relicarios y casullas, aparte de pinturas, esculturas, tallas, orfebrería,
mobiliario, etc. con un valor artístico incalculable. No
en balde las religiosas sabían lo que se llevaban, «porque
las hermanas no son expertas en patrimonio», se manifestaba
desde el CVC.
Este informe del Consell Valencià de Cultura fue aceptado
por la Consellería y el Estado y pide que el convento de
las clarisas de Xàtiva sea visitable, y sugiere que «la
gestión sea pública o semipública» de
todo el monumento, por loq ue podríaser utilizado para dotación
cultural. Además con la declaración de BIC se protege
todo el entorno que le rodea, incluido un solar que recaye a la
Avenida de Selgas y que formaría parte de todo el conjunto
global.
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