| Este año se cumplen 500 años de
la muerte de Alejandro VI, el que fuera uno de los papas mas inteligentes
y mas liberales de toda la historia del papado de Roma. La familia
de los Borja se acomodaron en Xàtiva cuando el Rey Jaume
I conquisto las tierras de Valencia. Eran gentes del pueblo de Borja,
un pueblo de Aragón donde aun se cosecha la viña para
hacer vino, y posiblemente sea el pueblo donde aun se fabrican toneles
de roble, y quedan ovejas junto a la tierra dura y los hombres duros
que lucharon contra los árabes en su tiempo. Todo un pueblo
lleno de cáracter.
El primer papa Alonso de Borja nació el último día
del año de 1378 en la Torreta de Canals. Fue el único
varón de una familia modesta que ya contaba con cuatro hija,
y Alonso desde muy temprana edad se dedicó a los estudios
jurídicos, especialmente al derecho canónigo, ya que
su padre fue Domingo de Borja, casado con su prima Francina, y estos
estudios del sacerdocio le llevaron a convertirse en secretario
de Alfonso de Aragón., siendo enviado a la corte del papa
martín V para encargarse muy hábilmente de la negociación
de la renuncia del antipapa español, Clemente VIII conocido
como el Papa Luna. A cambio de este trabajo se le concedería
el obispado de Mallorca y recibiría también el de
Valencia, llegando a aislar al papa Luna en el castillo de Peñiscola
hasta su muerte, acabando muy limpiamente con el cisma en Europa
de la iglesia católica.
Muy pronto Alonso de Borja fue elevado a la dignidad cardenicia,
cumpliendo de esta forma con la profecía del entonces dominico
Vicente Ferrer, quien en su momento dijo que Alonso tendría
algun dia que gobernar. El 8 de abril de 1455, aquel cardenal de
la Torreta accedía al trono papa ante la sopresa de todos,
con el nombre de Calixto III. Tenía 76 años.
A partir de ese momentos la familia Borja fue italianizada con el
apellidos Borgia. Su llegada al Vaticano provocó la venta
y subastación de las joyas del tesoro, que eran entregadas
a los pobres, llegando incluso a paralizar las obras del Vaticano
para con ese dinero armar las galeras para lanzarlas contra el turco
Muhammad II que había prometido atacar Belgrado. Al mismo
tiempo se revisó el el proceso de Juana de Arco, anulando
su condena, con lo que se rehabilitaba su memoria.
La única debilidad de Calixto III era su família,
por la que sentía un amor extraordinario. Al estar en Roma
se sentía un extranjero, al tiempo que notaba las intrigas
que existían de los cardenales italianos que le veían
como un hombre mayor, y no le dejaban trabajar. Hasta que se trajo
a toda su família de Xàtiva, y en especial a sus dos
sobrinos: Pedro Luis y Rodrigo, los hijos de su hermana Isabel.
El más joven, Rodrigo de Borja, en menos de un año
llegó a cardenal y muy pronto a vicecanciller, lo que le
permitía ser el segundo después del papa. Cuando en
el verano de 1458, la saga de los Orsini, los mayores enemigos de
los Borja, saben de la muerte de Calixto III, se niegan a hacerle
los funerales, pero Rodrigo de Borja con su don de gentes hace que
estos se cumplan.
Muerto Calixto III, el siguiente papa será Toscano Piccolomini
Pio II, pero la peste acaba muy pronto con su vida y se sucede el
cardel Pedro Barbo con el nombre de Paulo II. Este papado duró
7 siete años, y muerto ya este se empezaron a fraguar las
intrigas con la rivalidad entre los romanos y el cardenal Rodrigo
de Borja. Rodrigo, sabiendo que aun no era su hora, se alineó
con unos de sus enemigos, la família de los Orsini, contra
la candidatura del cardenal Bessarion, por lo que entre los dos
llevaron al papado a Francisco de la Rovere, Sixto IV que murió
en 1484. A este le sucedió Inocencio VIII, mucho más
joven que Rodrigo de Borja, Inocencio VIII también tenía
hijos, como después los tuvo Alejandro VI. Muerto Inocencio,
la tarde del 10 de agosto Rodrigo recogia en la cuarta y última
vuelta del escrutinio, la unanimidad de los sufragios. A la mañana
siguiente la Plaza de San Pedro apareció bañada por
la lluvia cuando se anunciaba a Rodrigo Borja como el nuevo papa
Alejandro VI, en el año 1492.
De entre los hijos más destacados de Alejandro VI está
César Borja, que a los 6 años de edad ya tenía
los títulos de canónigo de la Catedral de Valencia
y el de archidiácono de Xàtiva, al tiempo que acumulaba
los cargos de tesorero de la catedral de Mallorca, la de canónigo
de Lleida y de archidiácono de Tarragona, siendo un bravo
guerrero del ejército de las milicias del Vaticano.
De su hija Lucrecia Borja, se conocieron intrigas y misterios. Cuando
se preparaba para casarse con el viudo Juan Sforza, Conde de Pesaro,
el papa Alejandro VI mandó a su hija a España, posiblemente
a Xàtiva o Valencia, para preparar su educación como
mujer, ya que sólo contaba con 13 años de edad.
De su otro hijo Juan Borja, duque de Gandia, fue gastando el dinero
que tenía en juegos y fiestas privadas, hasta el punto de
embargar sus tierras y la dote de su mujer, pero Alejando VI fue
quien recuperó a su hijo pagando sus deudas.
Pocos meses antes de iniciarse el papado de Alejandro VI, caía
el último bastión de los árabes: la ciudad
de Granada; y pocos meses después del inicio del papado,
el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón descubría
América. El periodo de Alejandro VI estuvo marcado por todo
el poder que ejercía en Europa.
De hecho se reunió con las casas reales de Portugal, y España
en 1493 para marcar fronteras por lo que sería Brasil para
Portugal y el resto de América del Sur para España,
en lo que se vino a llamar el famoso Tratado de Tordesillas. Fue
en la política donde mas poder ejerció aparte del
eclesiástico, y tanto Leonardo da Vinci como Miguel Angel
trabajaron para él. Alejandro VI tuvo un gran poder en las
casas reales de Francia, Italia y España, y biznieto suyo
fue Francisco de Borja, duque de Gandia y San Francisco de Borja.
Ese ciudadano de Xàtiva falleció el 18 de agosto de
1503. Los restos de los dos papas reposan en dos tumbas muy sencillas
en los semisótanos de la Iglesia de Montserrat de Roma.
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