| En el Museo del Almodí puede verse hasta
el próximo día 21 de diciembre la exposición
«Les arts gràfiques: de la xilografia al disseny gràfic»,
una muestra donde cronologicamente se exponen las diferentes técnicas
del grabado y su evolución, desde la xilografia, que data
del siglo XIV, pasando por la técnica de la punta seca, el
buríl, aguafuerte, serigrafía, etc. hasta terminar
en el diseño por ordenador.
Junto a la exposición se han organizado toda una serie de
talleres de grabado en el mismo museo y de técnicas de ordenador
en la Escuela Permanente de Alumnos los martes y jueves por la tarde
y los viernes por la mañana. A estos talleres acuden alumnos
de los diferentes colegios de la ciudad y de los institutos.
En el caso del taller de Grabado está al frente Rafael Gómez
Aranda, catedrático de dibujo del Instituto Josep de Ribera,
y uno de los artistas más interesantes de cuantos existen
en el panorama setabense actual, en lo que se refiere a su faceta
de grabador, y en técnicas mixtas.
Rafael Gómez enseña a los niños las técnicas
del grabado en vacío y en relleno y los propios niños
hacen sus propias planchas que se llevan de recuerdo, lo que les
da una primera idea de como se hace un grabado y cuales son los
pasos a seguir.
Rafael Gómez Aranda es de esos artistas que en silencio trabajan
constantemente investigando nuevas técnicas y nuevas formas
de entender el arte. La belleza del grabado reside precisamente
en los detalles que deberán ser captados por el espectador
para averiguar cual es el mensaje que el artista quiere ofrecer.
Contemplar una obra de Gómez Aranda es contemplar algo diferente.
En una reciente exposición colectiva llevada a cabo en la
Casa de la Cultura se pudo contemplar como los trabajos de Gómez
Aranda ofrecen esa sensación de sencillez y complejidad al
mismo tiempo.
Cada una de sus obras lleva el sello personal e inconfundible del
detalle: de la mancha inequívocamente personalista de Rafael
Gómez. Sólo entonces se entiende el porqué
de su colección de carteles que están llenos del lenguaje
que quieren comunicar.
Y como sabe comunicarlo, el espectador únicamente tiene que
contemplar como el arte de este artista ofrece multitud de posibilidades
y motivos, como la misma historia del grabado que ahora se encarga
de dar a conocer en el Museo del Almodí.
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