| En este 25 aniversario de la Constitución,
se ha visto que es una buena Constitución, pero que le hace
falta alguna que otra enmienda, como todas las grandes Constituciones
de cualquier país. Pero aquí, quizá por que
no estamos aun acostumbrados a debates como éste, picamos
como ingenuos cuando salen los políticos intentando llevarse
a su criterio cualquier detalle.
Se ha aludido a reformar la Constitución cuando ha salido
a la palestra la discriminación por razones de sexo de los
sucesores del Rey, por ejemplo, algo perfectamente coherente. Hasta
el PP dijo que sí, que hay que hacerlo, pero ahora dicen
que no.
Qué curioso, quizá lo habrían reformado antes,
ya que la Infanta Elena está casada con un aristócrata
de una de las familias más tradicionales. Digo esto por que
ahí sí les habría convenido más una
reforma, antes de ver al Príncipe Felipe casado con una mujer
divorciada, como va a ocurrir. Yo apoyo esa reforma, pero no parece
que haya coherencia en la forma de afrontarla por parte de algunos.
Letizia Ortiz estará divorciada, pero no le hace para nada
perder dignidad para ser Reina. Pero el utilizar la Constitución
de manera partidista por parte del Gobierno, como contra el triste
«Plan Ibarretxe», es lamentable. Pienso que cosas como
este plan son anticonstitucionales y que atentan contra la unidad
de España, sí, pero Aznar y los suyos son tremendamente
torpes, tanto que hace que los que podríamos estar de acuerdo
con ellos estemos en contra. Y llegan a llamar antiespañoles
a los que no opinemos igual que ellos. Hasta el Rey, en su discurso,
se lo ha reprochado, aunque se pierda ligeramente esa crítica
en medio del lenguaje demasiado florido y literario que utilizan
todos los políticos. Espero que no utilicen la misma treta,
es decir, la Constitución, contra Esquerra Republicana de
Catalunya. La estrategia de la tensión, como ellos la llaman,
más propia de matones de taberna o de machos ibéricos
salidos de una película de Mariano Ozores, no ayuda nada.
Sólo le da más votos a esos partidos independentistas.
Hasta yo les acabaría votando, fíjense ustedes. Sólo
un personajillo como Aznar será el culpable.
La Constitución es de todos, no sólo de ustedes.
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