| El secretario autonómico de cultura David
Serra, junto con el alcalde de Xàtiva Alfonso Rus, fueron
los encargados de presentar la exposición «El Oficio
de pintar» del valenciano Ramon Stolz que permanecerá
abierta al público hasta el 21 de noviembre en el Museo del
Almodí. Junto a Serra y Rus estuvieron presentes el comisario
de la exposición Javier Pérez Rojas, la concejala
de cultura Elena Llopis y el director del Museo Mariano González.
Con esta muestra se pretende redescubrir a un pintor valenciano
excesivamente desconocido paralos méritos contraídos
a lo largo de su carrera artística. Autor entre otros de
los frescos de la catedral de Valencia o de Zaragoza, trabajo tanto
el dibujo como los colores, interpretando un realismo formal interpretado
con una gran sensibilidad.
Esta muestra, organizada por la Generalitat Valenciana junto con
el Consorcio de Museos, es una parte de la exposición antológica
que pudo verse en el Museo de Bellas Artes de Valencia, y reune
sobre todo algunos dibujos y bocetos para grandes creaciones, siendo
los primeros anteriores a la guerra civil.
Tanto David serra como Pérez Rojas coincidieron al señalar
la importancia de este pintor, que aportó con sus frescos
un estilo academicista a la pintura valenciana, pero que es capaz
de atraer tanto a los estudiosos del arte como a los profanos, por
cuanto Stolz estudiaba cada milímetro de la obra que quería
plasmar.
David Serra incidió asimismo en la importancia de Xàtiva
como capital cultural, que será el centro de atención
en el año 2007 cuando llegue a la capital de la Costera la
exposición «La llum de les imatges», y que puede
superar el registro de visitantes que tuvo Oriola con mas de 500.000.
Ramón Stolz Viciano (1903-1958) es una extraordinaria personalidad
artística y humana cuya producción pictórica
merece tanto por su calidad como por su ingente cantidad un lugar
mucho más destacado del que tiene en la historia del arte
español. El buen hacer de este pintor se apoya en un insólito
dominio del oficio, de una técnica que dominaba como pocos.
Dibujante excepcional, plasma primero sobre el papel cualquier idea
con asombrosa rapidez y seguridad, para trasladarla luego al lienzo
o al muro. Son miles los dibujos preparatorios que quedaron a su
muerte en su estudio y en los archivos de las instituciones que
recurrieron a él para decorar al fresco los muros de sus
edificios: la Basílica de los desamparados en Valencia, el
Pilar de Zaragoza, el antiguo INI en Madrid, el Gobierno Foral de
Navarra... para sus grandes obras murales. Especialista en la técnica
del fresco, se entregó con devo ción excluyente a
sus pinceles, al trabajo en el andamio, y entre fresco y fresco,
sacar ratos para acabar los innumerables encargos de óleos
para particulares. Son cientos de óleos los que aun se hallan
sin catalogar: cuadros de género, de tema histórico
o mitológico, retratos y desnudos en su mayoría, entendidos
desde el realismo formal, interpretado con una sensibilidad y elegancia
exquisitas. También se aprecia un gusto por lo exótico
de influencias déco en ocasiones, modernistas en otras, muy
actuales.
Alguna de las portaciones de Stolz al mundo del arte
- 1932: Gran lienzo del artar mayor de la Basílica de Nuestra
Señora de los Desamparados, Valencia.
- 1939-40: Restauración de todas las pinturas al fresco,
de Goya, Francisco y Ramón Bayeu y González Velázquez,
en la Basílica del Pilar, Zaragoza.
- 1941: Bóveda, al fresco, sobre el Coro Mayor en la Basílica
del Pilar, Zaragoza.
- 1947: Pinturas murales en Villa Romana.
- 1950: Gran bóveda, al fresco, en el Monumento a los Mártires
de la Cruzada(697m2), Pamplona.
- 1952: Pinturas murales, al fresco, en la Basílica del Pilar,
Zaragoza.
- 1957: Pinturas, al fresco, en la Iglesia de las Esclavas del Sagrado
Corazón, San Sebastián.
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