wpe4.jpg (2229 bytes)

RUTAS

EL PUIG

El itinerario que os proponemos, es el que seguiría cualquier persona que participara en la antigua romería a la ermita de el Puig, el 25 de marzo fiesta de la Encarnación, recuperando así una antigua tradición de peregrinaje a los santuarios que se remonta a la edad media. Partiremos de la parroquia de Sant Pere, a la cual está adscrita la ermita, para dirigirnos hacia la Fuente de los Veinticinco Chorros, donde podemos llenar las cantimploras de agua. Nos hallamos ante una fuente construida en 1794, de estilo neoclásico, muy conocida en la ciudad. Desde aquí, cruzaremos el jardín de Beso dejando a la izquierda lienzos de la antigua muralla de Levante, y a la derecha un templete modernista. Cruzando la plaza de España nos dirigiremos hacia Lloc Nou d'en Fenollet y, nada más pasemos el paso subterráneo, dejaremos la carretera de Simat antes de entrar en el polígono industrial para hacer un giro a la izquierda y tomar una senda que, entre campos de naranjos y huertas, nos conducirá a un cruce. Llegados aquí, cogeremos el camino de la derecha pasando por delante de una nave industrial, a mano derecha dejaremos la carretera v continuando por un camino de tierra nos dirigiremos hacia abajo para buscar el río Albaida. Una vez en el río, y según la estación del año, podremos cruzarlo o no. En este último caso debemos volver sobre nuestros pasos v buscar la carretera de Simat hasta el cruce dirección Torre d'en Lloris, 600 metros después encontraremos, a mano derecha, un camino con la señal indicativa de la ermita. En caso de haber podido cruzar el río y llegados a la otra orilla, nos dirigiremos a la izquierda hasta encontrarnos delante del aliviadero de la planta depuradora donde, justamente enfrente, allí veremos una sendita entre los claros de las cañas y los chopos que nos conducirá, por una caseta abandonada, hasta la carretera de Torre d'en Lloris, por donde continuaremos hasta la señal anteriormente citada. Cruzaremos la carretera con mucho cuidado y nos adentraremos entre los campos de naranjos para llegar a los pies del cerro. En seguida, hallaremos una senda para subir a la montaña, comenzando la ascensión que se presenta bastante empinada. Pronto iremos observando una vegetación típicamente mediterránea, se trata del sotobosque integrado por plantas como el romero (Rosmarinus ofticinalis), el tomillo (Thvmus vulgaris) y el palmito (Chamaerops humilis). Todas ellas las encontraremos a lo largo del camino que nos conducirá a la ermita. A mitad de la ascensión, podemos echar un vistazo a los alrededores ya que la vista panorámica se lo merece y al mismo tiempo aprovecharemos para descansar un poco. Tenemos a los pies todo el valle de Xátiva, con el río Albaida cruzando sus huertas y campos de naranjos para ir a buscar el río Júcar, antes eran campos de arroz, como escribió Carlos Sarthou: "... parece caprichosa isla en el centro del tranquilo lago que le sirve de espejo.", refiriéndose a la montaña. Xàtiva aparece al sur con la figura del castillo recortando el horizonte y el campanario de la Seu arañando el cielo de la Costera. Al norte avistaremos la montaña de Santa Anna, donde también existe una ermita dedicada a la santa homónima. Una antigua leyenda cuenta que antes ambas ermitas estaban juntas, pero que las peleas entre los dos ermitaños provocaron que la mano de Dios las separara, desde entonces permanecen separadas. Continuamos la ascensión hasta llegar a una especie de peña que sobresale donde podremos hacer una parada. Anteriormente aquí existía una cruz, hoy desaparecida, que indicaba la proximidad del santuario, de hecho ya lo tenemos muy cerca de nuestras espaldas. Desde este punto veremos las chumberas, plantas importadas del continente americano, que han ocupado los pies de la ermita v que dan unos frutos comestibles muy apreciados por estas zonas, los higos chumbos. Hemos llegado, por fin, al ermitorio. Su estado es deplorable, el abandono v la desidia han hecho que no podamos disfrutar de este monumento tan emblemático para las gentes de los pueblos que lo rodean. Estamos ante un conjunto ermital compuesto por la vivienda, las cuadras y la ermita, que es el elemento más interesante e importante, alrededor del cual giran el resto de construcciones. Si pasamos al interior, encontraremos una construcción de estilo gótico, del siglo XIV, con bóvedas de crucería, capiteles y las claves de los arcos con motivos muy interesantes: la Virgen María, el escudo de la ciudad de Xátiva y el del Reino de Valencia. También hallaremos en el suelo un agujero que no es otra cosa que la tumba de N'Onofre Pelegero, barón del Sacro Lirio, enterrado en el año 1655. La tumba ha sido profanada y ya no queda nada, también desaparecieron los retablos, los zócalos, las imágenes y hasta la misma ermita está a punto de caer. Recientemente se ha creado una plataforma cívica para salvar el conjunto y concienciar a la sociedad de la importancia de nuestro patrimonio. Si subimos al Puig algún sábado por la tarde observaremos las evoluciones de los parapentistas, que han encontrado en la montaña el lugar ideal para volar. Llegados a este punto, descenderemos por la vertiente este, hasta llegar a la denominada Senda de Murcia. Desde aquí, volveremos a Xátiva por la carretera de Simat.

menu rutas