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RUTAS |
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EL
PUIG |
| El
itinerario que os proponemos, es el que seguiría
cualquier persona que participara en la antigua romería
a la ermita de el Puig, el 25 de marzo
fiesta de la Encarnación, recuperando así
una antigua tradición
de peregrinaje
a los santuarios que se remonta a la edad
media. Partiremos
de la parroquia de Sant Pere,
a la cual está adscrita la ermita, para dirigirnos
hacia la
Fuente de los Veinticinco Chorros, donde podemos llenar las cantimploras
de agua. Nos hallamos ante una fuente construida en
1794,
de estilo neoclásico, muy conocida
en la ciudad. Desde aquí, cruzaremos el jardín
de Beso dejando a la izquierda lienzos de la
antigua muralla de Levante, y a la derecha un templete modernista.
Cruzando la plaza de España nos dirigiremos hacia
Lloc Nou d'en Fenollet
y, nada más pasemos el paso subterráneo, dejaremos
la carretera de Simat antes de entrar en el
polígono industrial
para hacer un giro a la izquierda
y tomar una senda que, entre campos de naranjos
y huertas, nos conducirá a un cruce.
Llegados aquí, cogeremos el camino de la derecha pasando por delante de
una nave industrial, a mano derecha dejaremos
la carretera v continuando por un camino
de tierra nos dirigiremos
hacia abajo para buscar el río Albaida. Una
vez en el río, y según la estación del año, podremos cruzarlo o no. En
este último caso debemos volver sobre nuestros pasos v buscar la
carretera de Simat hasta el cruce dirección
Torre d'en Lloris,
600
metros después encontraremos, a mano derecha, un camino
con la señal indicativa
de la ermita. En caso de haber podido cruzar
el río y llegados a la otra orilla, nos dirigiremos
a la izquierda hasta encontrarnos delante
del aliviadero
de la planta depuradora donde, justamente
enfrente, allí veremos una sendita entre
los claros de las cañas y los chopos que nos conducirá,
por una caseta abandonada, hasta la carretera de Torre d'en
Lloris, por donde continuaremos hasta la señal anteriormente citada.
Cruzaremos la carretera con mucho cuidado y nos adentraremos entre los
campos de naranjos para llegar a los pies del cerro. En seguida,
hallaremos una senda para subir a la montaña, comenzando la ascensión
que se presenta bastante empinada. Pronto iremos
observando una vegetación típicamente
mediterránea, se trata del sotobosque
integrado por plantas como el romero (Rosmarinus
ofticinalis), el tomillo (Thvmus
vulgaris) y el palmito
(Chamaerops humilis). Todas ellas las
encontraremos a lo largo del camino
que nos conducirá a la ermita.
A mitad de la ascensión,
podemos echar un vistazo a los alrededores
ya que la vista panorámica
se lo merece y al mismo tiempo
aprovecharemos para descansar un poco. Tenemos a los pies todo el valle de
Xátiva, con el río Albaida cruzando sus
huertas y campos de naranjos para ir
a buscar el río Júcar, antes eran campos
de arroz, como escribió Carlos Sarthou:
"...
parece caprichosa isla
en el centro del tranquilo lago que le sirve
de espejo.",
refiriéndose
a la montaña. Xàtiva aparece al sur con la figura del castillo
recortando el horizonte y el campanario de la Seu
arañando el cielo de la Costera. Al norte
avistaremos la montaña de Santa Anna,
donde también existe
una ermita dedicada
a la santa homónima. Una antigua
leyenda cuenta que antes ambas ermitas
estaban juntas, pero que las peleas entre
los dos ermitaños provocaron que la mano de Dios las separara,
desde entonces permanecen separadas. Continuamos la ascensión hasta
llegar a una especie de peña que sobresale donde podremos hacer una
parada. Anteriormente aquí
existía una cruz, hoy
desaparecida, que indicaba
la proximidad
del santuario, de hecho ya lo tenemos muy
cerca de nuestras espaldas. Desde este punto veremos las chumberas,
plantas importadas del continente americano,
que han ocupado los pies de la ermita
v que dan unos frutos comestibles muy apreciados
por estas zonas, los higos chumbos. Hemos
llegado, por fin, al ermitorio.
Su estado es deplorable, el abandono v la
desidia han hecho que no podamos disfrutar
de este monumento tan emblemático para las gentes de los pueblos que lo
rodean. Estamos ante un conjunto ermital
compuesto por la vivienda, las cuadras y la
ermita, que es el elemento más interesante e importante,
alrededor del cual giran el resto de
construcciones. Si pasamos al interior,
encontraremos una construcción de estilo
gótico, del siglo XIV,
con bóvedas de crucería, capiteles y las
claves de los arcos con motivos muy interesantes: la Virgen
María, el escudo de la ciudad de Xátiva y el del Reino de Valencia.
También hallaremos en el suelo un agujero
que no es otra cosa que la tumba de N'Onofre
Pelegero, barón del Sacro Lirio,
enterrado en el año 1655.
La tumba ha sido profanada y ya no queda nada, también desaparecieron los
retablos, los zócalos, las imágenes y
hasta la misma ermita
está a punto de caer. Recientemente
se ha creado una plataforma cívica para
salvar el conjunto y concienciar
a la sociedad de la importancia
de nuestro patrimonio.
Si subimos al
Puig algún sábado por la tarde
observaremos las evoluciones de los parapentistas,
que han encontrado en la montaña el lugar ideal para volar. Llegados a
este punto, descenderemos por la vertiente este, hasta llegar a la
denominada Senda de Murcia. Desde aquí,
volveremos a Xátiva por la carretera de Simat. |