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RUTAS

SANTA ANA

En esta ocasión haremos una excursión que nos conducirá a la ermita de Santa Ana, en el término de la localidad de la Llosa de Ranes. Esta ermita se encuentra ubicada en la cima de una montaña mágica, pues existen algunas leyendas entorno a ella como que en tiempos pasados fue un volcán, o que estaba junto a la ermita del Puig y las disputas entre los dos ermitaños provocaron que la mano de Dios les separara para siempre. Saldremos hacia allí desde la Fuente del león, construida en 1818 junto al neoclásico Portal del Lleó, donde podremos llenar las cantimploras de agua y atarnos fuertes las botas, detalle de mucha importancia para hacer una buena excursión. Bajamos hasta llegar a la carretera en dirección a Valencia, y por el arcén de la izquierda pasaremos por una rotonda hasta llegar a la explanada de una gran superficie comercial situada en el polígono industrial. Sin perder de vista la montaña de Santa Ana, orientación norte, cogeremos un camino que veremos entre las naves industriales, después de pasar dos cruces entre los campos de ajos tiernos, espinacas o maíz, según la época del año, llegaremos hasta el río Cányoles que cruza toda la comarca de la Costera de este a Oeste. Desde aquí, localizaremos la pedanía de Surió que se encuentra aproximadamente a 100 metros a la izquierda. Cruzaremos el río, pues normalmente no lleva demasiada agua, y cogeremos el caminito que existe a las afueras de esta pedanía en dirección al este. A 200 metros giraremos a la izquierda en el primer cruce, y cogeremos la senda de la izquierda para cruzar la acequia que allí encontramos. Seguiremos el camino ubicado entre dos torres de alumbrado público hasta recorrer 600 metros, después que encontraremos la avenida de circunvalación de la Llosa de Ranes. Rodeando la población por esta avenida llegaremos a la calle Camí Reial, donde encontraremos dos señales que nos indican la dirección a seguir para llegar a la ermita, pasando por las calles Alacant y Sant Roc. Hacia el final de esta calle giraremos a la derecha hasta la carretera de los Baños. Ahora iniciaremos la ascensión por el paraje denominado de la Mina, donde las transformaciones agrícolas de secano y regadío alternan con bosques de pinos y matorral típicamente mediterráneo. El camino va ascendiendo poco a poco a lo largo de dos kilómetros hasta el cruce que nos lleva a los antiguos baños o Balneario de santa Ana, que hoy ya se encuentra totalmente abandonado. Siempre siguiendo el camino, sin desviarnos hacia el balneario, y después de 700 metros giraremos a la izquierda en dirección a la ermita, muy bien indicada, que está situada a unos 353 metros sobre el nivel del mar. Aquí, arriba de la montaña desde donde el rey Don Jaime I divisó Xátiva por primera vez, encontraremos al fin la ermita dedicada a Santa Ana. Hay constancia de ya existió una ermita antes de esta en el siglo XIV, pero un siglo después fue reedificada. Se trata de un edificio de estilo gótico valenciano, con un interior muy interesante con arcos de medio punto y crucería, las claves y ménsulas de los arcos poseen motivos decorativos relacionados con Xàtiva y la familia Borja, ya que fue esta familia la que construyó bajo la advocación de su patrona Santa Ana. Anteriormente, poseyó atrio, cuadras, viviendas para el ermitaño y horno, pero todo esto se perdió por la desidia de los hombres. En los años ochenta fue sometida a una importante restauración que la salvó de la destrucción total. Para poder visitarla, tenéis que pedir las llaves al Ayuntamiento de Xàtiva, pero no encontraréis ni el retablo ni la escultura dedicados a la Santa. Fuera, si el día es claro, podréis disfrutar de un espectáculo maravilloso: el Puig a la izquierda, la serrana comarca de La Canal de Navarrés a la derecha y; en frente, majestuosa la ciudad de Xàtiva con su Castillo. Delante, la fértil vega cruzada por el río Cányoles y el río Albaida que se escurren por la izquierda para buscar el mar Mediterráneo.

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